Propietario de uno de los referentes mexicanos, desde 1970, en la fabricación de colchones en sus gamas para hogar, hospitales y hoteles

Colchones Carreiro produce una media de mil unidades al día en su planta de Ciudad de México, que tiene 180 empleados

Uno de los referentes en la fabricación de colchones en México es una empresa de origen gallego que está a punto de cumplir el medio siglo de exitosa trayectoria. En su planta situada a escasa distancia de la capital del país, en la zona industrial de Ecatepec de Morelos, en el Estado de México, produce una media superior al millar de unidades por día. Su actividad genera 150 empleos directos y 30 indirectos. Colchones Carreiro sobrepasa los 20 millones de euros de facturación anual. La distribución comercial cubre la totalidad del país e incluye además la exportación a otros mercados de Latinoamérica y El Caribe. Entre sus clientes de empresa destacan las cadenas hoteleras españolas Meliá, Barceló y Riu. El impulsor de la fábrica fue el empresario Rogelio Carreiro, originario de Feás, en el municipio ourensano de Boborás, perteneciente a la comarca de Carballiño. Aunque solo permaneció seis años en la sociedad, su apellido sigue dando nombre a la empresa y a la marca comercial. Colchones Carreiro fue adquirida en 1976 por un inversor de Avión. Sus descendientes conservan, en segunda generación, la propiedad y la gestión empresarial, en plena etapa de crecimiento y expansión del plan de negocio.

Texto: Javier de Francisco ©

En países como México y Panamá, la fabricación de colchones es una actividad en la que destaca desde hace décadas el colectivo de empresarios de origen gallego. Un claro ejemplo está en que los actuales propietarios de cuatro fábricas del gremio -tres de ellas situadas en Ciudad de México y una en Puebla- son emigrantes de una misma aldea ourensana del municipio de Avión que no alcanza la veintena de habitantes. Una de esas firmas es Colchones Carreiro, que es uno de los referentes mexicanos en el segmento de las producciones de alta calidad. Abarca tres gamas o divisiones de producto: una para hogar, otra médico-hospitalaria y la tercera especializada en el sector turístico. Ésta última le aporta en torno al 50% de su facturación total, cifrada en más de 20 millones de euros.

 

La empresa nació en 1970 en un local de 700 metros cuadrados. En la década siguiente dobló superficie fabril y en 1994 pasó a ocupar las instalaciones actuales, situadas en Cerro Gordo, en el municipio de Ecatepec de Morelos. El actual complejo supera los 12.000 metros cuadrados y genera 150 empleos directos y 30 indirectos.

La empresa de origen gallego se convirtió en el año 2000 en la primera fábrica de colchones de México en automatizar todo su sistema de producción. Su apuesta por la tecnología y por la innovación le permiten destacar en el segmento alto de su sector. Para ampliar la gama de productos, con artículos innovadores y con nuevas composiciones de materiales, ha invertido 650.000 euros en la adquisición de tecnología del fabricante suizo y líder mundial Spühl. Con esta inversión ha pasado a producir colchones en serie con un novedoso tipo de muelles.

En sus 48 años de historia, la propiedad de Colchones Carreiro siempre ha sido gallega, si bien ha cambiado de manos en su etapa inicial. El fundador, Rogelio Carreiro, un emigrante que puso rumbo a México desde el pueblo de Feás, en el municipio ourensano de Boborás, sólo permaneció en la sociedad durante los seis primeros años, aunque su apellido sigue dando nombre a la empresa, a la fábrica y a la marca. El cambio de dueños se produjo tras incorporar como socio a un emigrante originario de Avión (Ourense). Al poco tiempo éste adquirió la participación del fundador y se hizo con la propiedad de todos los activos. El hijo del segundo propietario y dos sobrinos están actualmente al frente de esta empresa familiar que se encuentra en segunda generación y que vive una etapa de consolidación y crecimiento. Los propietarios continúan muy vinculados a Galicia, a donde viajan con frecuencia todos los años. Son además miembros activos de Umegal, la Unión Mexicana de Empresarios Gallegos.

Red de 500 distribuidores

El grupo Carreiro opera en todos los estados de México, con una red formada por más de 500 distribuidores. Cubre especialmente, además de Ciudad de México, los territorios de Colima, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Tlaxcala y Zacatecas. Cuenta con sucursales propias en Playa del Carmen (Quintana Roo) y Guadalajara (Jalisco). Su línea de hogar está presente en tiendas de decoración, mueblerías y centros comerciales de una amplia zona del país. También dispone de gamas específicas de producto para hospitales y centros sanitarios, y de una división creada para dar suministro directo a importantes grupos hoteleros. Entre sus clientes destacan las cadenas españolas Barceló, Riu y Meliá. Para ésta última cubre el suministro de colchones a sus establecimientos hoteleros situados en Cuba y en Aruba. Sin embargo, las exportaciones de Colchones Carreiro a España han pasado de ser una línea de negocio estratégica a tener un reducido volumen, que se limita al envío de un par de contenedores en los meses de verano.

 

En la década pasada, la empresa llegó a tener un distribuidor en Galicia, por el alto número de transacciones que venía realizando. Pero los costes logísticos y las dificultades propias del mercado español han puesto freno al proyecto de expansión en España y al deseo de los accionistas de “ser conocidos en nuestro país de origen”. Uno de los actuales propietarios explica que “en España la distribución se parece más a la de Estados Unidos que a la de México. Se compra estrictamente lo que se vende, sin acumular nada en stock y sin utilizar almacenes, pero así los fabricantes no podemos exportar uno a uno nuestros productos debido al coste de los envíos, ya que son artículos voluminosos para el transporte internacional. Así es imposible sostener ese tipo de exportación, por mucho que en España un colchón con la calidad del nuestro cueste de diez a doce veces más”, asegura.

Carreiro siempre se ha diferenciado por la calidad en los acabados. La estandarización de medidas existente en Europa contrasta con la permanente variación de grosores y de materiales que exige a cada paso el cliente americano, ya que allí el colchón ha pasado a ser un producto customizado. De esta forma, las empresas se ven obligadas a asumir constantes inversiones en nueva maquinaria, casi siempre de importación.

 

Otro mercado potencial, el de Estados Unidos, también permanece casi cerrado para Colchones Carreiro y para los fabricantes nacionales, en este caso por la complicada burocracia y por el exceso de oferta local. Con todo, la firma está homologada en Estados Unidos. Cuenta con la certificación que concede el estado de California a los fabricantes que cumplen la normativa de utilización de materiales ignífugos en todo el proceso (alambres, espumas y telas). Cuando la empresa de origen ourensano automatizó su planta, hace trece años, la producción media era de 1.500 unidades al día. Desde hace unos años ha bajado en torno al 50%, pero por motivos estratégicos y no puramente de mercado. El plan de negocio ha dado prioridad a la especialización en el segmento alto y a la fidelización de los grandes clientes.

Para conocerles mejor:

PÁGINA WEB OFICIAL

FACEBOOK OFICIAL