Ingeniero, empresario y ex coordinador del departamento de ingeniería en el Ministerio de Industria y Comercio de Costa Rica

Tubocobre genera 40 empleos y factura 10 millones como líder nacional en la distribución de tuberías y accesorios

La mayor empresa costarricense de distribución de tuberías y accesorios de cobre pertenece al empresario compostelano Ramón Banet, uno de los grandes referentes de la emigración gallega en el país centroamericano. Ha sido uno de los presidentes más activos del Lar Gallego de Costa Rica y de la Casa de España. De su largo periplo en América, primero en el sector público y desde 1981 en la empresa privada -como fundador y CEO de Tubocobre-, comenta que “encontré en Costa Rica trabajo por dos años, con la idea de regresar a Galicia, y llevo casi toda la vida en este país tan agradable, bonito y en el que se vive relativamente bien”. Su empresa tiene una facturación anual cercana a los 10 millones de dólares y genera 40 empleos directos. Su sede se encuentra en el Condominio Industrial Pavas, en San José de Costa Rica. Es el mayor especialista local en suministros de productos para el control de fluidos y abarca mercados internacionales de la región, como Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Panamá. La compañía, que está especializada en conducciones de fluidos (gas, agua y vapor), suministra productos a la industria, a la construcción y a las empresas estatales. Cubre desde las grandes infraestructuras e instalaciones industriales hasta la edificación residencial.

Texto: Javier de Francisco ©

“Soy compostelano de toda la vida. Nací en la Plaza de Platerías, en el segundo piso del portal 6, y aunque lleve más de 50 años en Costa Rica, todos los años paso alguna temporada en Galicia”. El ingeniero compostelano Ramón Banet Ledo es un emigrante atípico. Es ingeniero, viajó a América por motivos profesionales y se estableció en uno de los destinos menos tradicionales de la diáspora gallega. Se embarcó en la emigración hace más de medio siglo, nada más completar sus estudios de ingeniería y de cumplir las milicias universitarias, y ha forjado una brillante trayectoria como uno de los contados emprendedores gallegos en apostar de lleno por la actividad industrial en Costa Rica.

Emigrantes gallegos en Costa Rica

Más allá de su experiencia en el sector público y privado, siempre ha destacado por su compromiso social con la colectividad gallega y española. Durante ocho años presidió el Lar Gallego de Costa Rica y durante una etapa similar fue también presidente de la Casa de España en el país: “La colonia gallega en Costa Rica es pequeña, pero está activa y unida. Está formada en su mayoría por trabajadores; el número de empresarios es bajo y se limita a sectores como el de artículos de hogar”, apunta.

 

En el ámbito profesional, dio el salto al sector público desde la empresa energética Icis, vinculada al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), la compañía estatal autónoma que fue constituida en 1949 y que controla los activos de generación, transmisión y distribución de energía eléctrica en el país, así como el sector de las telecomunicaciones. Tras su paso por Icis, Ramón Banet trabajó durante ocho años en el Ministerio de Industria y Comercio, en donde ejerció como coordinador del departamento de ingeniería. Su siguiente etapa profesional discurrió en Nacional de Cobre, empresa del grupo Anaconda American Brass. Pero esta experiencia tuvo una duración muy limitada, porque en esa época ya tenía en mente poner en marcha su propio proyecto empresarial. Era el momento oportuno. Tras décadas de letargo, se había iniciado la transformación de las grandes infraestructuras de Costa Rica y de otros países de Centroamérica. De esta forma, en enero de 1981 constituyó Tubocobre S.A.

En poco tiempo, su empresa comenzó a destacar como el primer especialista local en suministros de productos para el control de fluidos y como el líder nacional en la distribución de tuberías y accesorios de cobre. La actividad de su empresa genera 40 empleos directos. La cifra de negocio está en el umbral de los 10 millones de dólares. “Cada año crecemos e incorporamos nuevos productos de conducción de fluidos a nuestro catálogo. Trabajamos con la gama alta de este tipo de producto. Aquí el año fiscal comienza en octubre y recientemente hemos tenido ejercicios en los que hemos conseguido crecer por encima del 25% anual”, explica Ramón Banet. Con todo, matiza que el ritmo de ventas en toda la región arrastra una gran dependencia del mercado norteamericano: “Todas las crisis que se dan en Estados Unidos tienen efectos sobre la economía de Costa Rica y de toda Centroamérica. Siempre decimos que cuando la economía norteamericana coge un resfriado, la nuestra sufre una pulmonía.

En nuestro sector dependemos mucho de las inversiones y en nuestro caso particular aún más, porque abarcamos muchos tipos de obra diferentes. Por eso, cuando bajan las inversiones estatales, nuestras ventas se resienten”, argumenta el empresario compostelano. Con sede en el Condominio Industrial Pavas (San José de Costa Rica), Tubocobre realiza exportaciones a Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Panamá. Tanto en el mercado interno como en el exterior, suministra productos a la industria, a la construcción y a las empresas estatales. Su especialización es la conducción de fluidos (gas, agua y vapor).

 

Es una acreditada empresa suministradora en todo tipo de obras, desde la construcción de grandes infraestructuras hasta el ámbito de la edificación residencial, de las instalaciones industriales, del ciclo del agua, del aislamiento, del sellado, de la seguridad y de la prevención de incendios. Su portfolio abarca tuberías de cobre y acero, reguladores de presión y temperatura, válvulas, medidores, líneas de aire, equipos de instrumentación, drenajes, registros y una gran variedad de accesorios.

Además, lleva la representación de marcas multinacionales de primer nivel. Sin embargo, la presencia de grupos españoles es cada vez más escasa: “Antes comprábamos mucho material en España, como tubo de acero al carbono y de cobre para la conducción de fluidos, pero la globalización ha provocado muchos cambios en el sector. Hoy nuestros principales proveedores están en México, Colombia y Argentina”, detalla. Pese a la distancia y a los más de 50 años en la emigración, Ramón Banet nunca se ha distanciado de Galicia: “Al igual que el primer año que emigré, sigo pasando en Galicia todos los veranos”, destaca.