Presidente ejecutivo de Agri Consulting & Shipping, filial norteamericana del grupo francés CEM

“Hoy en día manejar la volatilidad de los mercados agrícolas es extremadamente difícil”

Las tensiones comerciales a nivel mundial y las repercusiones de la actual situación geopolítica propician el interés de Galiciaexterior por conocer las recomendaciones y el análisis de uno de los protagonistas de esta galería de personajes de origen gallego y gran conocedor de los mercados de futuros y de las commodities agrícolas. Aprovechando su estancia en la comarca de Carballiño y en las Rías Baixas por vacaciones, hemos entrevistado a Óscar Abraldes Cambeses, presidente ejecutivo de Agri Consulting & Shipping, consultora con sede en Miami que pertenece a la estructura de la multinacional francesa CEM. Óscar Abraldes, originario de la provincia de Ourense, ya fue entrevistado por Galiciaexterior en 2016, tras finalizar su etapa de dos décadas como responsable para Latinoamérica de la multinacional estadounidense Cargill. Sus anteriores reflexiones están disponibles en este enlace .

Texto: Javier de Francisco ©

Tras una larga etapa profesional de casi 25 años en el líder mundial Cargill, en 2016 asumió el reto de hacer crecer en el mercado americano a Agri Consulting & Shipping (AC&S), la filial norteamericana del grupo francés CEM. ¿Han sido muy difíciles el cambio y la adaptación? ¿Cuáles han sido sus principales logros de gestión en estos dos años?

Gracias a Dios no ha sido difícil. He tenido la suerte de contar desde el día primero de operaciones con el soporte y los negocios de clientes que por muchos años confiaron en mi gestión cuando estaba en la empresa americana. Desde el primer día, AC&S ha facturado y así se ha mantenido ya después de dos años y medio. No solo se han mantenido las cuentas, sino que nuestro trabajo ha ayudado a nuestros clientes a crecer y así nuestro crecimiento ha sido también en forma orgánica. Y todo ello consiguiendo además agregar clientes nuevos en cada uno de los años de servicio. En términos de adaptación, ha sido muy interesante. Después de haber estado en el mundo corporativo durante casi 25 años, dentro de una organización en la que uno se acostumbra a que hay personal para todo, y divisiones administrativas de todo tipo, en AC&S ha sido todo lo contrario. Toda la parte administrativa de la oficina la llevo yo, junto con mi socio, además del desarrollo de nuevos negocios y mercados. Es decir, el administrativo es un trabajo adicional al manejo del riesgo de las volatilidades del mercado. Por otro lado, no tenemos la burocracia típica de grandes corporaciones, lo cual nos hace muy eficientes, efectivos y rápidos.

¿Cuáles son actualmente los objetivos estratégicos de AC&S: afianzarse en Estados Unidos, crecer en zonas concretas del país, abarcar más commodities y productos...?

Gracias por la pregunta. Ya que la base del negocio está ya establecida, los objetivos estratégicos van por dos vías. La primera es mantener los negocios existentes creciendo junto con nuestros clientes. Y la segunda, agregar nuevas líneas de productos en los que podamos desarrollar el mismo valor agregado a otros sectores del mercado agrícola, como por ejemplo el algodón, los aceites vegetales o el azúcar, por mencionar algunos. Otro objetivo es expandir no solo el alcance en las Américas, sino apuntar también al mercado europeo. Sabemos y conocemos que hay muchas empresas de consultoría en Europa en el tipo de negocio que hacemos, pero simplemente nosotros lo hacemos diferente, a base de confianza y conocimiento, y velando únicamente por los intereses de los clientes, que es nuestro fin único. Esperemos poder empezar en España, país en el que esta actividad está poco desarrollada y en el que nuestro modelo de negocio tendría un alto impacto en la rentabilidad de fábricas de piensos, molineros de trigo y refinadores de aceite vegetal, entre otros.

¿A cuánto asciende el volumen comercial que mueve AC&S con sus operaciones?

En AC&S somos dos personas con más de 40 años de experiencia combinada. Siendo únicamente dos personas, nos limita en el número de clientes pero a su vez nos asegura prestar el mejor servicio exclusivo pero no único. En la actualidad estamos involucrados en negocios que suman unas 800.000 toneladas métricas de productos agrícolas.

El comercio mundial está viviendo una etapa muy convulsa, por la “guerra comercial” de Estados Unidos especialmente con China y la UE. ¿Qué consecuencias cree que puede tener este nuevo escenario para el comercio mundial y para los países?

La guerra comercial existente, en mi opinión es una de las peores decisiones que ha promovido el presidente Trump. Más allá de tratar de mejorar el balance comercial de los Estados Unidos, lo que realmente generará al país es inflación y peor nivel de vida a los americanos. Es más lo negativo que lo positivo. En el caso concreto de los productos agrícolas, y especialmente en la soja, los precios están en niveles similares a los existentes en 2008, lo cual es muy bueno para los compradores de materias primas americanas de aquellos países donde no han impuesto tarifas arancelarias, pero muy malo para el granjero americano. Otro impacto negativo como consecuencia de esta guerra es que el Gobierno americano tendrá que gastar muchos millones de dólares en LDP (Loan Deficiency Program), que son los subsidios o ayudas que el Gobierno americano tendrá que conceder a los granjeros por haber precios internacionales inferiores a los determinados que generan específicas rentabilidades a los granjeros. Ya vemos cómo no solo China, sino también Canadá, México y otros países que por tradición son aliados comerciales de Estados Unidos, han impuesto tarifas a los productos americanos. En fin, pienso que la decisión del presidente Trump es muy desacertada.

¿Y en qué afectará básicamente a los ciudadanos?

Como he mencionado, estas medidas generarán inflación y peor nivel de vida a los americanos. Por ejemplo, los coches alemanes o europeos pueden ser adquiridos por los americanos a precios muy baratos comparados con los mismos vehículos vendidos inclusive en Europa. Ahora con un 20% más de costos por tarifas de importación, ya no resultarán tan accesibles para todos.

La “guerra comercial” está más centrada en la siderurgia, tecnología, petróleo... ¿Cree que afectará menos a las commodities agrícolas?

La guerra comercial tiene un amplio espectro de influencia y pases de cuentas en áreas de mayor impacto. Las commodities agrícolas han perdido muchísimo valor; las frutas y los frutos secos, igualmente. No hay exclusiones sobre qué tipo de productos se verán afectados, sino que serán todos aquellos flujos de negocios en los que los países tengan grandes intereses.

Y entre las commodities agrícolas, ¿cuáles estarán sometidas a mayores presiones de cotización?

El frijol de soja está cotizándose en la bolsa de Chicago en los niveles existentes hace 10 años. El maíz está perdiendo valor también en forma acelerada. Hay que recordar que Estados Unidos es el mayor productor a nivel mundial de maíz, y aunque China no es muy relevante como comprador de maíz, este producto está siendo ya impactado. China es el mayor comprador de soja en el mundo, con lo cual es el producto que ha tenido que recibir el mayor peso de esta presión de la guerra comercial.

Dentro del sector agrícola o en el industrial, ¿ve amenazas también para las empresas gallegas y españolas por las tensiones comerciales del momento?

El flujo de negocios entre USA y España a pesar de ser grande y amplio, no se ve como relevante. A menos que haya algún producto o servicio que esté yo dejando de detectar, no veo que haya mayores impactos. En el tema agrícola, hay una gran oportunidad para los industriales españoles para comprar las commodities agrícolas americanas en estos momentos. AC&S ciertamente puede desarrollar programas de manejo de la cadena de suministro y manejo de riesgo hechos a la medida de los interesados.

De todas las materias primas existentes, ¿los precios de las commodities agrícolas son los más difíciles de predecir?

No sé si de todas las materias primas, pero hoy en día manejar la volatilidad de los mercados agrícolas es extremadamente difícil. Sin embargo contamos con socios estratégicos y plataformas de trading que nos permiten trabajar con derivativos propios para este tipo de manejo de incertidumbres.

¿Crece el número de productos financieros orientados exclusivamente al sector agrario o ha quedado desbordado frente a la tecnología, la sanidad, la biomedicina...?

Los productos financieros son cada vez más diversos y complejos pero con alcance definido en términos estratégicos de manejo de riesgos. En AC&S usamos mucho estas herramientas y aunque su manejo se transforma en una gerencia administrativa de tamaños cada vez mayores, la experiencia nos da la posibilidad de manejo con éxito. Esta es la razón por la que en AC&S trabajamos solo pocos clientes y es también la razón del crecimiento estratégico indicado anteriormente.

En los últimos meses crecen los rumores sobre el estallido de una crisis mundial y/o financiera todavía mayor que la que hemos vivido entre 2007 y 2014. ¿Comparte este presagio? ¿Son realmente sospechas fundadas?

Más allá de la actual guerra comercial, no creo que haya factores similares o adicionales a los que hubo en el 2008 cuando tuvimos la crisis financiera. Repito, más allá de esta onda de guerra comercial, los mercados en la mayoría de los sectores están sólidos. En Estados Unidos los niveles de desempleo están por debajo del 3.9%, la confianza del consumidor se encuentra en altos niveles y la inflación está siendo controlada con aumentos prudentes y frecuentes de las tasas de interés. En Europa, definitivamente, es otra situación distinta a la que hubo entre el 2007 y 2014. Y en Asia los mercados han seguido su curso ascendente. Lo único que puede poner un freno al crecimiento, es justamente el desenlace final de esta guerra comercial y el tiempo que se pierda con el ajuste en los flujos comerciales mundiales fruto de esta nueva etapa. Hay que recordar que previo a esta guerra comercial -que no se sabe en qué terminará- los mercados bursátiles en todo el mundo llegaron a valores máximos históricos.

Usted es descendiente de gallegos, pero ha vivido hasta 1995 en Venezuela. ¿Qué sensaciones le produce la grave situación actual del país?

No he ido a Venezuela quizás durante los últimos 10 años. Es bastante lamentable y frustrante el ver y escuchar por redes sociales lo que allá sucede. Es lamentable y frustrante ver cómo el tiempo sigue pasando, cómo la gente sigue muriendo de mengua, sin que ni la sociedad civil -la cual se ha deteriorado al extremo- ni los organismos internacionales hagan nada para acabar con ese régimen. En mi opinión, la única solución que hay para acabar con ese régimen es una intervención militar extranjera tal cual se hizo en la Panamá de Noriega. Venezuela no es solo un riesgo para los venezolanos sino para el continente americano y para el mundo. En el país se alojan los más influyentes sistemas y células terroristas del mundo. Es muy triste ver cómo un país ha sido literalmente arrasado y pareciera que a pesar de que todos lo ven y todos lo saben, nada ni nadie hacen nada al respecto. De esto pudiéramos conversar extensamente, pero creo que se escaparía del motivo de esta entrevista.

¿Desde qué zona de Galicia emigraron sus padres a Venezuela y a qué se dedicaron en el país?

Mis padres emigraron de la provincia de Ourense. Mi padre nació en Caldas de Partovia y mi madre en Mesiego. Se establecieron en O Carballiño antes de emigrar a Venezuela, donde yo nací. Gracias a Dios, regresaron en 1998, justo antes de que Chávez empezara con su planificada destrucción del país. Durante su estadía en Venezuela, como la mayoría de los inmigrantes, hicieron trabajos humildes y honrados. Mi padre llegó a ser el gerente de una ferretería por muchos años y terminó siendo socio propietario de una. Mi madre trabajó en fábricas de ropa. Ambos se dedicaron en forma humilde, pero segura, a criarnos a mi hermana y a mí.

Finalmente, ¿conserva el vínculo con Galicia? ¿Sólo a nivel personal y familiar o también profesional? Es decir, ¿ha tenido oportunidad de ejercer su profesión en Galicia o con clientes gallegos?

Vengo a Galicia dos veces al año. La única razón ha sido familiar, de vacaciones. He estado en otros países de Europa por motivos de trabajo y me encantaría venir a España también por esos mismos motivos, más allá de venir a comer muy bien y a estar con los muchos amigos que tengo en la tierra gallega.