Propietario del grupo farmacéutico Indukern, formado por Kern Pharma, Indukern y Laboratorios Calier

El grupo Indukern, con orígenes en Monforte de Lemos, factura más de 700 millones y tiene filiales en 16 países

Cada vez que consumimos un medicamento genérico del laboratorio Kern Pharma, como su paracetamol, ibruprofeno, ácido acetilsalicílico o digoxina, todos ellos con su característico envase con franja verde y naranja, el nombre del fabricante parece transportarnos hasta las grandes plantas farmacéuticas del centro de Europa. Sin embargo, estamos recurriendo a una marca muy conectada con Galicia. El grupo Indukern, al que pertenecen Kern Pharma, Calier, Gynea y Actafarma, entre otros laboratorios, es la multinacional creada por José Luis Díaz-Varela (Monforte de Lemos, 1937). Una compañía muy pujante, tal y como demuestran sus principales magnitudes del ejercicio de 2017: una facturación conjunta de 720 millones de euros, un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 45,7 millones, 1.860 trabajadores en plantilla y filiales establecidas en 16 países. Ya genera la mitad de sus ingresos fuera de España.

Texto: Javier de Francisco ©

Indukern ha protagonizado numerosos movimientos corporativos en los últimos años, incluidas varias compras de laboratorios internacionales.

Así, en el mercado español Kern Pharma absorbió Gynea Laboratorios en 2014 y Actafarma en 2017, y reforzó presencia exterior con la adquisición de la estadounidense Granard Pharmaceuticals en 2016, sociedad con sede en Manasquan (New Jersey). Además, la matriz química del grupo, Indukern, se hizo con el control de la brasileña Hexus Food en 2016, de la mexicana Cytecsa en 2017 y de la francesa Diffusions Aromatiques en 2018.

 

Por su parte, la tercera división de la compañía, el negocio veterinario, también amplió presencia en Latinoamérica tras protagonizar Laboratorios Calier la compra de la colombiana Laverlam en 2017. En medio de estas adquisiciones, José Luis Díaz-Varela ya anticipaba en una entrevista concedida a galiciaexterior.com que “siempre estamos estudiando posibilidades de compra, ya que nuestro crecimiento pasa por la propia actividad del grupo y también por la incorporación de sociedades externas. Ahora mismo nos encontramos negociando tres operaciones de compra fuera de España, que esperamos concluir con éxito”. Y así fue.

Resaltaba además que el modelo de negocio de su grupo empresarial se basa en fortalecer “sus tres líneas de negocio, que son las materias primas para la industria, los medicamentos genéricos y la veterinaria, con un plan estratégico basado en la apertura de plantas en el exterior, en adquisiciones de empresas y en la ampliación de la red comercial”. Con esta filosofía, todas las divisiones han ganado músculo en los últimos años. La química Indukern aportó en 2017 una cifra de negocio de 425 millones, el 60% de la facturación global del grupo, mientras que Kern Pharma alcanzó los 239 millones (el 33,2% del total), con una dependencia del mercado español cifrada en el 76%. La cuarta parte restante del negocio del laboratorio propiedad de la familia Díaz-Varela fue aportada por sus dos filiales internacionales (Portugal y Estados Unidos) o mediante la fabricación de genéricos para terceros en la práctica totalidad de la Unión Europea. Solo en España el vademécum de Kern Pharma está formado por 230 productos y por 660 presentaciones.

De su planta propia salen 100 millones de unidades de medicamentos, en diferentes gamas: genéricos, consumer, éticos, hospitalarios, biológicos, ginecología, autocuidado y salud y nutrición de deportistas. Kern Pharma, que impulsa 890 empleos directos, fue designado en 2018 -por segundo año consecutivo- el laboratorio de genéricos con mejor reputación en España, según los resultados del Monitor de Reputación Sanitaria (MRS).

Finalmente, la división especializada en productos veterinarios del grupo Indukern, Calier, facturó 70 millones en 2017 (9,7% de la facturación total del grupo).

Kern, el apellido austríaco que da nombre al grupo de empresas y al laboratorio del monfortino José Luis Díaz-Varela no es fruto de la casualidad. Éste, tras su formación académica en Monforte y en A Coruña, nada más cumplir los 18 años de edad emigró a Venezuela junto con su familia. Trabajó en diferentes oficios hasta su llegada definitiva a Industrial Kern, el laboratorio fundado en el país caribeño por el austríaco Heinz Kern. En esta farmacéutica venezolana, el crecimiento de José Luis Díaz-Varela fue imparable, primero como comercial y después como accionista. En el año 1962 decidió regresar a España para fundar su propia empresa. Y al igual que otras muchas familias de emigrantes del interior de Galicia, optó por establecerse en la ciudad de Barcelona. Pero en su caso por dos factores determinantes: el puerto y el peso de la industria química y farmacéutica en la economía de Cataluña. Así constituyó Industrial Kern Española S.A., el actual grupo Indukern.

La mayor parte del capital fundacional fue aportado por su socio, Heinz Kern, hasta que se lo recompró cuando éste llegó a la edad de jubilación. En agradecimiento al industrial del que aprendió todas las claves del sector, Díaz-Varela decidió conservar el apellido Kern como razón social de la empresa. Los siguientes hitos de la compañía fueron la prematura apuesta por los productos veterinarios, con la creación en 1968 de Laboratorios Calier, y el lanzamiento de Kern Pharma en 1999.

José Luis Díaz-Varela Somoza

 

Aunque sus decisiones siguen teniendo peso en el consejo de administración, José Luis Díaz-Varela ha encontrado el relevo generacional en sus hijos Raúl (1968), Tamara (1971) y Daniel (1973) Díaz-Varela Bertschinger. En la entrevista dedicada a galiciaexterior.com, el propietario de Kern Pharma nos descubrió lo que él llama “la oportunidad gallega”. Aunque destacaba que el esfuerzo inversor estaba centrado en ese momento “en fortalecer la actividad en América Latina, en abrir nuevas plantas de producción en Marruecos y en ampliar la distribución con nuevas filiales y delegaciones internacionales”, entre todas las operaciones pendientes que perduraba en su lista de los grandes deseos y desafíos ensalzaba una por encima de todas: “Mi aspiración es hacer algo en Galicia, lógicamente dentro del sector farmacéutico o veterinario. Ahora voy con frecuencia a Galicia, lo que no pude hacer durante años; tengo residencia en A Coruña y la idea de invertir en esa Comunidad siempre está presente y la veo muy interesante desde el punto de vista sentimental y profesional”, reiteraba. Sus planes no descartaban la opción de poner en marcha en territorio gallego la cuarta planta industrial del grupo en España, junto a las de Tarrasa, Granollers y Fraga (Huesca). “No puedo decir definitivamente si es o no un mal momento para abrir una planta de producción en Galicia, pero sí que puedo asegurar que nos encantaría que hubiese esa oportunidad”, manifestaba abiertamente José Luis Díaz-Varela.

En una de sus entrevistas más cercanas, el empresario originario de Monforte de Lemos rememoró para los lectores de galiciaexterior.com una importante inversión que estuvo a punto de cristalizar hace dos décadas en la comarca de Ferrolterra: “Nos faltó muy poco para montar una planta de vitamina C en As Somozas. El proyecto estaba muy avanzado y teníamos todo el apoyo de la Xunta, pero al final desistimos por razones de mercado”. Con todo, su grupo químico y farmacéutico siempre ha mantenido lazos con Galicia. Uno de los principales es la histórica colaboración que conservan Laboratorios Calier y CZ Veterinaria. Otro nexo más con Galicia es que José Luis Díaz-Varela ha sido uno de los promotores y el primer presidente de la Asociación de Empresarios Gallegos de Cataluña, AEGA-CAT, fundada en 1989.

Nuestro protagonista está considerado como uno de los referentes empresariales en la poderosa industria química y farmacéutica de Cataluña. En octubre de 2017, el grupo Indukern trasladó su sede social desde El Prat de Barcelona a Madrid (Paseo de la Castellana), movimiento que no afectó a Kern Pharma, que mantiene su sede en Tarrasa. Además de las sociedades en los sectores químico, farmacéutico y veterinario, la familia Díaz-Varela tiene en propiedad un complejo de golf en Sant Vicenç de Montalt (Barcelona).