Presidente de GP Pharm, doctor en Ciencias Químicas y ex investigador del CSIC

“Me ha quedado un buen recuerdo de la venta de tres empresas biotecnológicas a Warren Buffett”

Es investigador, empresario, doctor en Ciencias Químicas y presidente de un grupo empresarial formado por GP Pharm, con core business en fármacos inyectables para oncología, por BCN Péptides, fabricante de péptidos para farmacia, y por Singuladerm, especializada en cosmética. Pero entre todos los méritos e hitos de Antonio Parente, originario de Sober (Lugo), destaca una operación corporativa con nombre propio. En 2012 vendió tres de sus empresas -Lipotec, Diverdrugs y Lipofoods- al mismísimo Warren Buffett. En concreto a Lubrizol Corporation, una sociedad integrada en el grupo Berkshire Hathaway, propiedad del magnate Warren Buffett. Antonio Parente recuerda que de aquella venta le ha quedado “un buen recuerdo”, pero reconoce que “en otro escenario, seguramente continuaríamos con la gestión, pero los proyectos farmacéuticos son largos -entre 7 y 12 años-, con importantes inversiones, y su evolución marca los tiempos, por lo que nos debemos de adecuar a sus necesidades”. Tras la venta de Lipotec, empresa con gran recorrido como proveedor de materia prima para la industria cosmética mundial, y de las otras dos sociedades, el investigador y empresario originario de la Ribeira Sacra refundó su grupo empresarial junto con su socio de toda la vida, José María García Antón, con quien coincidió en la etapa profesional de ambos como investigadores del CSIC. Antonio Parente es toda una referencia del sector de la biotecnología en Cataluña. Fue presidente de CataloniaBio, y uno de los grandes impulsores de este clúster. A su doctorado en Químicas por la Universidad de Barcelona suma un MBA por Esade. Dirigió entre 1976 y 1989 el departamento de I+D y Patentes de VITA S.A., presidió la sección Químico-Farmacéutica del Colegio de Químicos (1984 a 1990) y estuvo al frente, como director, de la Escuela de Graduados Químicos de Cataluña entre 1986 y 1994. En el ámbito empresarial, ha impulsado cientos de patentes y siempre ha tenido una marcada vocación por el tratamiento de enfermedades raras. Uno de sus proyectos más recientes es la apuesta por la “cosmética a medida”, basada en el ADN de cada usuario. One.Gen/0,1 ya ha traspasado fronteras y es un caso de éxito en países como México, Chile, Rusia, Alemania, Francia, Holanda y Austria. El grupo GP Pharm supera los 40 millones de euros de facturación anual. Su división de cosmética, Prima-Derm, factura 10 millones y tiene 90 trabajadores en plantilla, en su planta de Gavá (Barcelona). Singuladerm aporta sobre el 80% de las ventas de Prima-Derm.

Texto: Javier de Francisco ©

Como emprendedor e innovador en el sector químico, ¿cuál o cuáles de los proyectos empresariales que ha desarrollado a lo largo de su carrera profesional le han generado mayor satisfacción personal?

En su conjunto todas, ya que la componente tecnológica, los riesgos, las dificultades, los objetivos, etcétera, eran similares, pero sobre todo la ilusión de todos los equipos, como la mía personal, era idéntica. Lipotec fue la primera y de ella por necesidades funcionales fueron saliendo las otras sociedades que se segregaron de la matriz. Creo que lo importante fue encontrar un modelo de generar riqueza a partir de la ciencia y sobre todo lograr un modelo de internacionalización.

Desde la investigación y desde la actividad empresarial, ¿cuántas patentes ha impulsado? ¿Cuáles están cumpliendo o han cumplido mejor la filosofía del compromiso social que usted siempre defiende?

En el grupo son unas 80 patentes básicas, que después de sus extensiones internacionales superan en realidad las 360 patentes. Previamente, en los años 80 y bajo la antigua Ley de Patentes (antes de 1985) habíamos lanzado ya otras 65. Las patentes del grupo siempre han estado realizadas para preservar derechos de invención. Todas ellas han dado productos que cumplen con los objetivos de mejoras y mayor servicio, aunque no todas han tenido el mismo nivel de éxito. Algunas protegen productos muy esperanzadores y que aún se encuentran en fase clínica, como es el caso del tratamiento de enfermedades raras, dolor neuropático y neuropatía diabética.

Tras la venta de Lipotec, Diverdrugs y Lipofoods a Lubrizol Corporation, su grupo de empresas quedó formado por Prima-Derm, GP-Pharm y BCN Péptides. ¿Se mantiene la misma estructura? ¿Cuánto factura anualmente?

Mantenemos la misma estructura con una división clara de responsabilidades. Mi socio y amigo Doctor José María García Antón lleva la responsabilidad de los temas dermocosméticos y yo la de los farmacéuticos. La facturación del grupo se sitúa en el entorno de los 40 millones de euros.

De aquella operación de venta realizada en junio de 2012, ¿le ha quedado un buen recuerdo? ¿Ha sido una decisión muy complicada desprenderse de una parte de sus empresas de toda la vida?

Sí, el recuerdo es bueno; dejamos las empresas en una compañía seria y de gran prestigio y nosotros pudimos continuar invirtiendo en la nueva estrategia de producto final que requiere mucha mayor inversión de capital.

¿Hoy repetiría esa venta a un magnate de las inversiones de la talla de Warren Buffett u optaría por la continuidad de las citadas empresas bajo su gestión?

En otro escenario, seguramente continuaríamos con la gestión pero los proyectos farmacéuticos son largos -entre 7 y 12 años-, con importantes inversiones y su evolución marca los tiempos, por lo que nos debemos de adecuar a sus necesidades. Por otra parte, los empleos continúan aumentando en nuestro grupo y también ha ocurrido lo mismo en la parte vendida.

¿En qué nuevas líneas de negocio o de investigación está trabajando usted actualmente?

En farma continuamos con las que ya habíamos iniciado, que son el uso de las plataformas de liposomas, microencapsulación y péptido. Tenemos unos 11 proyectos en marcha: 4 finalizando la preclínica, 3 entrando en fase clínica 1 y el resto en fases clínicas. En total, unos 700 pacientes en tratamiento para diferentes objetivos. Además, hemos abierto nuevas líneas de I+D en la búsqueda de nuevos productos de origen de las profundidades marinas. Para ello, hemos firmado un contrato con el CSIC para que nos suministren muestras de tales profundidades, que fueron recogidas en el viaje “Malaespina”.

¿Ha realizado inversiones en Galicia? ¿Prevé realizar alguna en el futuro? ¿Y acuerdos o alianzas con empresas gallegas?

Estoy en fase de consolidación de GP-Pharm y necesito uno o dos años para ello, y parte de esa consolidación no depende directamente de nuestro esfuerzo sino de las diferentes administraciones sanitarias que deben de aprobarnos los productos. Alianzas, indirectamente, tenemos una muy amplia con Zeltia-Pharmamar en temas de producción y hace cuatro años firmamos un acuerdo de distribución por parte de Pharmamar Italia para nuestro producto Politrate. Independientemente, hemos trabajado con Lonza (Porriño) y estamos evaluando alguna posible colaboración con centros de I+D de Galicia, en particular de Santiago de Compostela (Universidad y Hospital).

Prima-Derm ha innovado con su apuesta por la cosmética genómica clínica. ¿Qué resultados comerciales está logrando el primer serum a medida, basado en el análisis del ADN de cada usuario?

Bien, la aceptación por parte de dermatólogos y las personas que lo están utilizando es muy positiva; hay repetición de la compra de los productos y estamos muy esperanzados. Por otra parte, la internacionalización de esta línea está teniendo también muy buena acogida. One Gen es una de las primeras líneas a nivel mundial con esta aproximación de cosmética personalizada en base a un estudio genómico y esperamos poderla introducir en mercados importantes. También hemos introducido una línea del mismo nivel tecnológico y de eficacia que las líneas Singuladerm y Skin Method en el canal de compras por Internet: CREA-M (www.creamcosmetics.com) para satisfacer la demanda de un público que busca opiniones (redes sociales) y que realiza compras en ese canal.

En el ámbito de la oncología, ¿su grupo empresarial está trabajando en nuevas líneas de I+D+i? Dentro de las posibilidades actuales, ¿qué contribución le gustaría realizar y en qué tipo de investigación contra el cáncer?

El cáncer hoy en día se está investigando bajo dos grandes ejes: considerándolo como una enfermedad rara por la gran diversidad que hay y por la búsqueda de medicamentos asociados a esos grupos, como son vacunas, entre otras líneas. Nosotros estamos colaborando en temas de vacunas peptídicas con una empresa alemana. Por otra parte, y como fruto de la plataforma de péptidos, tenemos proyectos muy avanzados en dolor, inflamación intestinal, chaperonas y otras aproximaciones a enfermedades raras.

Como experto en materias primas del sector alimentario, ¿cree que la industria española utiliza adecuadamente productos como potenciadores del sabor, edulcorantes, colorantes, conservantes, fosfatos...?

Estoy muy alejado ya del sector alimentario. En general, las empresas de grandes marcas utilizan apropiadamente todos los ingredientes y no arriesgan marca y prestigio. Otra cosa es la evolución de los conocimientos que cada día vamos adquiriendo sobre ingredientes, conservantes, etcétera, que obligan a redefinir el contenido y la proporción de los mismos. Las asociaciones empresariales, así como las comunicaciones de nuestra Administración, permiten seguir correctamente el uso de los mismos. Como consumidor quiero estar informado del contenido, así como de las cantidades que se utilizan y que éstas sean las permitidas. La Administración tiene un papel de control importante tanto en ese control como en los textos comerciales de los productos.

¿A qué nivel considera que se encuentra la biotecnología gallega y, en general, el sector químico de esta comunidad? Aquí surge un número considerable de iniciativas empresariales cada año, pero su crecimiento es muy limitado; casi ninguna llega a formar grupos empresariales como los que sí que proliferan en Cataluña. ¿Por qué puede ocurrir esto?

Es difícil hacer una fotografía fija de un sector nuevo como la biotecnología, pero antes debemos de aclarar que bajo ese epígrafe coexisten diferentes sectores industriales y algunos de ellos muy desarrollados en Galicia. Biotecnología roja es la que incluye el área de la salud: búsqueda de nuevos medicamentos, su producción mediante procesos biotecnológicos, medical devices, test de diagnóstico, etcétera. La característica básica es el largo período de maduración de los proyectos, así como su riesgo y financiación, y éstos son los puntos que debemos de cuidar para que el sector crezca. Además es evidente que en el ecosistema debe de haber una masa crítica de hospitales y centros de I+D. Es decir, que existan emprendedores, que haberlos los hay, y se necesita complementar con ese ecosistema formado por capital que sepa asumir este tipo de riesgos y por un entorno médico-investigador adecuado. Yo he visto ese entorno en Santiago de Compostela y creo que se debería hacer un plan estratégico para dar salida al emprendimiento. Es un tema como en Cataluña de compromiso político y de compromiso de sociedad civil que se debe de materializar en planes de actuación en los que todas las partes estén implicadas. Y también está la biotecnología blanca, vinculada a energía, detergentes, etcétera, así como la verde, que es la agroalimentaria, y la azul, que es la de origen marino. Aunque desconozco la situación en profundidad, creo que en Galicia están desarrollándose correctamente.

En Galicia se ha constituido el Clúster de Biotecnología. Usted que presidió CataloniaBio, ¿cree en la importancia de este tipo de iniciativas sectoriales?

Sí, son muy importantes, así que apóyenlos. En España podemos hacer políticas a nivel nacional-supranacional pero teniendo comunidades autónomas también podemos hacer políticas (planes estratégicos) mejor adecuados a un territorio y esa es una de las actividades importantes de un clúster. Pero además debe potenciar el emprendimiento, explicar y promover modelos de crecimiento empresarial y encauzar las necesidades, explicándolas claramente al ecosistema. Y tiene que realizar otras muchas tareas. En otras palabras, y como puede usted comprenderme, para mí esa tenazón de crear riqueza me ha llevado a ser fundador y a presidir CataloniaBio, pero también estoy involucrado como vicepresidente en ASEBIO, la patronal nacional, que hace unos años ha celebrado su importante e internacional meeting BIOSPAIN en Santiago, el gran punto de reunión de proyectos y capital.