Socia y codirectora de la empresa Escuela Universal de Esquí, ex presentadora de la Televisión de Galicia y Miss Galicia 1992

“Llevo en Sierra Nevada desde 2003 y no sé si vendrán más cambios, pero lo que sí tengo claro es que Ourense siempre estará en mi vida”

Aunque en la década pasada cambió los directos en televisión y la popularidad por la montaña de Sierra Nevada y el azul marino de Tarifa, la ourensana Nelly Fernández nunca ha perdido su conexión y su pasión por su tierra de origen. Siempre muy unida a sus hermanos, en especial a su hermana, desde muy niña -cuando su infancia transcurría especialmente entre A Carballeira y el municipio de Toén, uno de los mejores balcones de la ciudad de Ourense- dejó huella por sus iniciativas, su buen carácter y el gran concepto de amistad. En 1992 inició su gran carrera mediática, al convertirse en Miss Galicia y recibir el trono de manos de otra presentadora muy popular, Silvia Jato. Esa gala, esa corona y esa paralela le abrieron las puertas de la Televisión de Galicia, en la que triunfó en un programa muy ourensano, Supermartes, en el que el presentador era Xosé Manuel Piñeiro y el conocido locutor y actor de doblaje Gonzalo Faílde ponía su tan reconocida voz en off. Nelly pasó de azafata a copresentadora. Después de muchas participaciones televisivas, llegó a tener su propio programa en solitario en la TVG, el concurso cultural Todos a bordo. Pero después de once años en la tele, en 2003 se alejó de las cámaras para instalarse en dos enclaves míticos de Andalucía: en Sierra Nevada durante la temporada de deportes de invierno y en Tarifa el resto del año, pero alternando siempre estancias en Galicia. Es socia y codirectora de la empresa Escuela Universal de Esquí, en la estación granadina de alta montaña. Desde 2015, un convenio entre Ourense Capital Termal y su empresa ha reforzado sus vínculos ourensanos. Se ha convertido en la mejor embajadora del termalismo ourensano, y además en una estación de esquí de referencia, por la que pasan más de 1.100.000 visitantes cada temporada. Nelly Fernández desconoce si habrá más giros en su vida profesional y personal, como el que vivió hace ya más de 15 años, pero sí que garantiza que su raíz gallega nunca se diluirá: “ Nunca pienso qué voy a hacer dentro de unos años, pero lo que sí tengo claro es que Ourense siempre va a estar en mi vida y será así”.

Texto: Javier de Francisco ©

Hace unos años cambiaste programas de éxito como presentadora en la Televisión de Galicia por un intenso trabajo de temporada en Sierra Nevada. ¿En dónde resides actualmente?

Me vine a Sierra Nevada en 2003, después de una etapa en la TVG que duró hasta el año 2002. Desde entonces paso los inviernos en Sierra Nevada y el resto del año entre Galicia y Tarifa, en donde instalé mi residencia en los meses que no coinciden con la temporada de esquí. Mi novio vive en Tarifa y ahí estoy en verano, pero voy también mucho a Galicia. En Sierra Nevada estoy desde que empieza la temporada de esquí, en noviembre, hasta que finaliza, normalmente en los primeros días de mayo.

Tu trabajo consiste en la dirección de la Escuela Universal de Esquí, de la que eres socia. ¿También das formación en esquí?

No, no soy monitora de esquí. Tenemos una escuela de esquí, con una parte de alquiler de material de esquí y snowboard, y en el mismo local disponemos también de una tienda.

Fuera de la temporada de nieve, ¿tienes otras ocupaciones profesionales?

Solo trabajo aquí en invierno y en este negocio, que es muy intenso y continuado, todos los días. Desde que empieza la temporada no hay fechas libres, ni en los festivos de Navidad, Carnaval y Semana Santa, que son las épocas más fuertes para nosotros. Son cinco meses intensos de recibir gente cada día. Durante este tiempo vivo en la propia estación.

Este año está siendo atípico en vuestro sector en toda España por la falta de nieve. ¿Sierra Nevada también acusa esa dificultad?

Por suerte, fuimos la primera estación en abrir y además se mantuvo la nieve. En el norte nevó bastante pero luego tuvieron mal tiempo y se quedaron sin nieve. Aquí mantenemos el nivel de pistas y áreas abiertas desde el primer día de apertura de la temporada. Está haciendo calor, pero tenemos nieve, porque tuvimos una nevada importante a principios de temporada, y con otras posteriores más ligeras y con nieve artificial se va manteniendo. De hecho, la afluencia de visitantes está siendo fenomenal, de las mejores en todo este tiempo.

A pesar de la distancia, en Sierra Nevada mantienes en plenitud el contacto con Ourense. Tu empresa colabora en la promoción del termalismo de Ourense. ¿Cómo surgió ese convenio?

Sí, me gustaría resaltar que nos patrocina el Concello de Ourense, en concreto la Concejalía de Termalismo. Es un convenio con nuestra empresa, Escuela Universal de Esquí, a través de la Concejalía de Termalismo, para promocionar toda la oferta termal de Ourense. De hecho, nuestro patrocinador es Ourense Capital Termal. A Sierra Nevada llegan sobre 1.100.000 personas a lo largo de la temporada, dependiendo del año, y todo lo que tengamos aquí se hace ver. Este año es uno de los mejores porque apenas ha habido días de cierre, el tiempo está siendo muy bueno, la nieve se mantiene y todo esto hace que la gente se anime más a venir a esquiar.

 

¿Es complicado “vender” termalismo a los amantes del esquí? Aunque de algún modo existe cierto vínculo entre la montaña y el termalismo...

Sí, sí que existe bastante relación entre montaña y termalismo. Además, la gente que se anima a esquiar suelen ser personas a las que les gusta la montaña y que se mueven y viajan mucho. Los resultados que vemos de la promoción del termalismo de Ourense, cuando entregamos a los usuarios de Sierra Nevada los dípticos que nos hace llegar el Concello de Ourense, son muy buenos porque vemos que quienes viajan a Galicia ya no se limitan como antes a conocer Santiago de Compostela y la costa gallega. Antes el resto de la comunidad no existía. Pero ahora, cada vez más, porque son clientes que repiten en nuestras instalaciones, nos dicen que han hecho parada en las termas y que les ha gustado mucho la oferta turística de Ourense.

¿También hacéis promoción de las termas de la ciudad entre los usuarios internacionales de Sierra Nevada?

Aquí, lógicamente por la cercanía, hay un gran porcentaje de usuarios andaluces, porque es una comunidad grande y existe mucha afición al esquí, pero también hay muchos visitantes de Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla-León y a nivel internacional de Portugal, Reino Unido y ahora cada vez más de los países nórdicos, sobre todo de Suecia y Noruega. Es decir, que la difusión del termalismo de Ourense en Sierra Nevada llega a muchísimo público. Incluso los visitantes internacionales se interesan por él, cuando les entregamos los dípticos promocionales, que están también en inglés y portugués. Son unos libros muy buenos y completos. Se los entregamos a nuestros clientes y les explicamos que si están visitando España, si van al norte, que no dejen de visitar la ciudad termal de Ourense. Y se sorprenden de la oferta, pero sobre todo de que en algo tan bueno la mayor parte sea gratuito. Hay clientes nuestros de toda la vida que vienen y nos cuentan que se paran en Ourense y lo conocen. Y muchas veces, cuando damos la información, nos dicen que ya han estado en sus termas. Aquí percibimos que ya no somos la ciudad desconocida de Galicia, sino que cada vez hay más interés por ella y que se incluye por los turistas cuando organizan y planifican sus viajes y sus rutas.

A nivel personal, promocionar tu ciudad y tu provincia lejos de casa seguro que te da “oxígeno” dentro de tu larga jornada laboral, ya que te permite mantener pleno contacto con Ourense...

Sí, exacto. Y además, imagínate el orgullo de poder hablar a tantas personas de tu ciudad, la que conoces tan bien y de la que estás tan orgullosa, como es mi caso. Y ya no solo es hablar de tu ciudad y de las termas, sino que les recomiendas también otros lugares, como la Ribeira Sacra, el Casco Histórico de Ourense, la gastronomía, el mejor pulpo... No solo “se vende” el termalismo, sino la ciudad en sí, lo cual para mí es muy sencillo, porque soy una enamorada de Ourense.

Y después de 15 años en Sierra Nevada, ¿añoras tu etapa de presentadora de éxito en la TVG?

La televisión para mí siempre será algo muy importante de mi vida. Me gusta, y por supuesto no descarto volver a trabajar en ella en algún momento, pero sí que es verdad que me gusta mucho la montaña y que el trabajo que estoy desempeñando actualmente me hace muy feliz y sobre todo me da mucho tiempo libre el resto del año. Eso me permite poder viajar y hacer otro tipo de actividades. Aquí se trabaja de una forma más concentrada, pero después dispones también de mucho más tiempo libre.

¿En estos años has tenido ofertas para regresar a la televisión? ¿Has barajado volver a presentar?

Lo que ocurre es que normalmente cuando sale algún proyecto siempre te piden que vayas a hacer la prueba, el casting, y la verdad es que hasta ahora en las fechas que me lo solicitan no es un buen momento para mí. Yo me debo al trabajo que tengo ahora mismo y no podría compaginarlo. Tendría que ser algo muy específico, como un programa que se grabe en verano, porque mi actividad principal es ésta.

Nelly como presentadora en la TVG

Seguramente tu etapa más recordada por los telespectadores de la TVG es la del Supermartes, con puesta en escena muy ourensana, ya que el mayor protagonismo recaía en ti y en otros dos ourensanos, Xosé Manuel Piñeiro y Gonzalo Faílde. De todas tus experiencias televisivas, ¿cuál destacarías por encima de todas?

La verdad es que todo en general. Además, siempre trabajé en directo, que para mí es algo buenísimo, porque lo que te da el directo nunca te lo podrá dar un programa que se grabe y repita. Llegas mucho más a la gente. Me han gustado todos los programas que he hecho, pero hay uno del que me siento especialmente orgullosa, porque se hizo cuando ya estaba yo sola y fue un proyecto que empecé y que hice yo sola presentando. Es Todos a bordo, que era un concurso que se emitía a mediodía. En Supermartes estuve muchísimos años, así que tengo buen recuerdo en general.

 

 

Y con tanto bagaje en la tele, de repente das un giro radical a tu vida profesional y personal. ¿No fue un cambio demasiado brusco?

Yo no lo analizo tanto como un cambio tan grande. Quizás tenga un poder de adaptación fácil, y cambio de un lado a otro con facilidad, porque ni siquiera tengo la sensación de echar de menos lo que hacía, después de haber hecho durante once años el mismo trabajo. No tuve nunca esa sensación. Empecé aquí (en Sierra Nevada) y es igualmente como si llevase toda la vida. Y si ahora vuelvo a televisión, pues sería lo mismo. Hace poco vino aquí a Sierra Nevada la Televisión de Galicia a hacernos un reportaje muy bonito, en el que volví a ponerme delante de la cámara, y me sentí como si lo hubiese hecho antes de ayer. Es decir, no lo tengo como un recuerdo del pasado. Lo tengo aún bastante presente y no es que diga ¡ay, echo de menos aquella época! No, no... Me acuerdo con cariño y bien, pero para mí es como si estuviese aún ahí. Quizás también porque lo hice hace ya unos años, cuando era más joven, y no notas tanto esos cambios bruscos como para decir qué giro más grande ha habido en mi vida. Y es que además me dio tantas satisfacciones y tanta alegría estar aquí (en Sierra Nevada), con esta forma de trabajar... Cuando cambias y es para mejor, no hay problema.

¿Y dónde te ves de aquí a unos años? ¿En Sierra Nevada, de regreso a Galicia, en un nuevo proyecto...?

En principio tengo trabajo aquí para bastantes años; aún soy joven. Pero no lo sé, siempre puedes volver a cambiar. Así como lo hice cuando estaba en Santiago en la televisión y de repente cambié totalmente, quién sabe si puede volver a ocurrir. Nunca me planteo eso, la verdad. Nunca pienso qué voy a hacer dentro de unos años. Normalmente los cambios vienen y si no los buscas.

¿Empezaste a esquiar ya de niña o fue una afición más tardía?

No empecé a esquiar cuando era pequeña, fue ya con 20 años o así. Antes claro que iba a Manzaneda y me gustaba, pero lo que se dice empezar a esquiar fue a la edad de 20 años.

Precisamente la Estación de Invierno de tu provincia, Cabeza de Manzaneda, estrena esta temporada la instalación de cañones de nieve artificial, aunque está coincidiendo con un año nefasto en climatología para el disfrute de los deportes de invierno. ¿Te ha alegrado esa inversión para revitalizar Manzaneda?

Está siendo en general una temporada mala por falta de nieve. Yo espero que los cañones de nieve artificial sean una buena inversión de futuro. Lo que pasa es que ahora tenemos un problema importante todas las estaciones, que es el cambio climático, y no sabemos cómo va a venir e influir. Yo espero que el proyecto que se ha hecho en Manzaneda sea una buena inversión. Además, no es una Estación que se mantenga solo de invierno, sino que incluso puede llegar a generar más ingresos en verano que en invierno. Debe de estar y funcionar. Ya que tenemos esta Estación hay que intentar que siga ahí y que sea importante para crear afición. Manzaneda es un trampolín para que la gente comience con el esquí y luego, al que le gusta mucho esquiar, se va a otras estaciones, porque el esquiador necesita un área más grande. La verdad es que no estoy muy puesta en las inversiones que se hicieron, pero si hay una estación de esquí y quieren luchar por ella era necesario instalar cañones de nieve artificial. En Sierra Nevada los tenemos desde Borreguiles, a más de 2.000 metros de altitud, y es necesario echar mano de ellos también, al igual que hacen el resto de las estaciones. Es una pena que en Ourense les haya coincidido esa inversión con una temporada mala por falta de nieve. Pero eso es incontrolable. De repente te puede tocar un año muy bueno. Además, ya estamos viendo que esta temporada está siendo generalizada la falta de nieve. En Candanchú los empresarios querían que se declarase zona catastrófica, y más montaña que en el Pirineo no hay. Todo es cuestión de paciencia y con el tiempo a ver si se puede sacar el rendimiento esperado. Nosotros tuvimos mucha suerte, porque ha habido nieve desde que abrimos, pero ya tuvimos años en los que costó.

Por último, Nelly, ya nos has contado lo importante que son Ourense y Galicia en tu vida. ¿Consigues regresar con la frecuencia que te gustaría? ¿Sigues muy unida a tu tierra de origen?

Antes me preguntabas dónde terminaría. De momento no lo sé, pero lo que sí tengo claro es que Ourense siempre va a estar en mi vida y será así. De hecho, acabo de hacerme una casa en Ourense. Voy mucho ahí y cada vez más. El año pasado terminé de hacer la casa; mi familia está ahí, mi hermana vive en Ourense y me gusta la ciudad. Me instalé en Tarifa, pero voy mucho a Galicia. Igual me paso 20 días en Tarifa y voy 10 a Ourense; cada mes paso ahí alguna temporada, en especial en el verano.