Doctor en Química, director de proyectos en el Instituto Lean Management y profesor asociado de la Universidad Politécnica de Cataluña

“Detecto que las empresas ven a la universidad como un proveedor de mano de obra cualificada y a muy bajo coste”

El ourensano Severino Abad, con origen familiar en Pardeconde (municipio de Esgos), acumula ya 12 años de experiencia profesional en Cataluña, en donde ejerce como director de proyectos del Instituto Lean Management, profesor asociado de la Universidad Politécnica de Cataluña y formador de alumnos de posgrado en OBS Business School. Aunque reconoce que su mayor ilusión “siempre fue permanecer en Galicia”, en donde trabajó en el sector público (CIS Madera y Universidad de Vigo) y en la empresa privada (Manufacturas Ibéricas y Portadeza), lo que define como “un cúmulo de casualidades” -incluidas las dificultades para consolidar sus diferentes puestos de trabajo en Galicia- le llevó a aceptar el reto del traslado a otra Comunidad y a la búsqueda de nuevas oportunidades y desafíos. Su respuesta sobre las opciones de regreso a su región de origen es muy descriptiva: “Si me lo hubieras preguntado cuando llegué a Cataluña, te habría contestado sin vacilación que en cuatro años estaría de vuelta. Ya llevo doce y pico aquí y mis previsiones de regreso no son a corto plazo”. Por otra parte, desde su experiencia como formador, Severino Abad aborda sin rodeos el problema de la mejorable conexión entre universidad y empresa: “Aún hay mucho camino por recorrer... Detecto que las empresas ven a la universidad como un proveedor de mano de obra cualificada... Y a muy bajo coste”.

Texto: Javier de Francisco ©

¿De qué zona de Galicia es usted originario y en qué año se estableció profesionalmente en Cataluña?

Realmente, como buen gallego, nací en Schaffhausen (Suiza) como consecuencia de la emigración que sufrió mi familia. De hecho, en la actualidad, aún mantengo familia en esa ciudad suiza. Pero podría decirse que soy orensano dado que pasé la mayor parte de mi vida en esa ciudad. Allí estudié primaria, secundaria e incluso el primer ciclo universitario, y finalicé con los estudios de doctorado. Mis padres son originarios de un pequeño pueblo, Pardeconde, del ayuntamiento de Esgos.

¿Por qué optó por el traslado a otra comunidad, después de vivir su primera etapa laboral en Galicia al licenciarse en Químicas en la Universidad de Santiago? ¿Encontró más motivaciones profesionales fuera de Galicia?

Mi salida de Galicia fue consecuencia de un cúmulo de casualidades. De hecho mi mayor ilusión siempre fue permanecer en Galicia, incluso renuncié a atractivas oportunidades profesionales debido a que se debían desarrollar fuera de la Comunidad. Tras la licenciatura, opté por iniciar la carrera universitaria, a través del Doctorado en Química que obtuve en el 2000. Estuve vinculado al Departamento de Enxeñería Química de la Universidade de Vigo en el Campus de Ourense, hasta que decidí salir al mercado laboral dado que la entrada en la Universidad era imposible en aquel entonces.

Pero el mercado laboral tampoco era una panacea. Entonces surgió una posibilidad muy interesante desde la perspectiva de mi formación y expectativas, y fue obtener una beca de incorporación de titulados universitarios en centros tecnológicos de Galicia financiado por la Xunta, que daba la posibilidad a una futura consolidación contractual. Me incorporé al CIS-Madeira (dedicado al sector de la madera y el mueble), y allí permanecí durante dos años, en los cuales, entre otras actividades relacionadas con ensayos y asesoramiento a empresas del sector, me encargué de montar un laboratorio químico de ensayo para lo que actualmente es el centro en el Parque Tecnolóxico de Galicia.

Transcurridos los dos años, y vista la dificultad de consolidación del puesto de trabajo, surgió el primer reto profesional en la empresa privada de la mano de Manufacturas Ibéricas S.A. (Maniber S.A.), dedicada a la fabricación de embalajes flexibles de plástico, en la cual entré como responsable de Calidad y en la que tuve el privilegio de montar un sistema de gestión de la calidad basado en la norma internacional UNE-EN ISO 9001:2000 en tan sólo 9 meses y avalado con la certificación a través de Aenor. Pero esta empresa venía de atravesar el desierto y no me podía ofrecer unas condiciones económicas mínimas, por lo que me puse a la escucha de ofertas externas.

En 2003 apareció una en la empresa Pumade S.A., más conocida en el sector como Portadeza, ubicada en Lalín (Pontevedra) y dedicada al diseño y fabricación de puertas de interior de madera y derivados, y sus complementos, la cual requería una persona para cubrir una vacante como responsable de Calidad. Curiosamente, ya había tenido relación previamente con esta empresa como técnico del CIS-Madeira. Fue mi primera salida del entorno de Ourense. Allí se forjó la capacitación profesional que actualmente desempeño. De hecho, con el tiempo me convertí en el responsable de Producto de la empresa y en el agente del cambio del proceso de transformación de la compañía, promovido por su director general, José Blanco, según la metodología del pensamiento Lean.

Este contacto intenso con la metodología Lean Management marcó el resto de mi vida profesional, hasta la actualidad. Y en 2006 surgió otro reto profesional muy interesante para mí porque aunaba toda la experiencia que había adquirido en los años precedentes y que estaban relacionados con los servicios de asesoramiento a empresas del sector de la madera y el mueble, en temas vinculados con ensayos de calificación de productos, y el asesoramiento en temas de Lean Management. Pero... Tendría que trasladarme a Cataluña, concretamente a La Sénia (Tarragona). Allí, entré como director técnico del CENFIM (Centre de Difusió Tecnológica de la Fusta i el Moble de Catalunya) promovido por las empresas del sector y la Generalitat de Catalunya. Tuve la satisfacción de contribuir a la creación de este centro y de sus servicios.

Y, finalmente, en el 2008 decidí incorporarme al Instituto Lean Management de España (perteneciente a la red mundial Lean Global Network) ubicado en aquel entonces en Sabadell (Barcelona) y posteriormente tuve la posibilidad de entrar en la Universidad Politècnica de Catalunya como profesor asociado en el Departament d’Organització d’Empreses en la Escola Politècnica Superior d’Engenyeria de Vilanova i la Geltrú (Barcelona), en la que doy clase de “Organització de la Producció” a alumnos de las diferentes ingenierías que se cursan en dicha escuela y de Diseño Industrial y Desarrollo de Producto

Como acaba de citar, en el mercado gallego tuvo experiencias en el sector público (técnico del CIS Madera y profesor asociado de la Universidad de Vigo) y en la empresa privada (director de calidad en la ourensana Manufacturas Ibéricas y director de producto en Pumade-Portadeza). ¿Cuál o cuáles fueron sus mejores etapas?

Adicionalmente a los contratos mencionados, también tuve una relación ocasional con la Oficina del Censo Electoral de Ourense, durante dos procesos electorales, y con el Instituto Nacional de Estadística durante la elaboración del Padrón de habitantes de 1995. Todas las etapas han aportado aspectos importantes para mi desarrollo personal y profesional. Pero, sin duda, hubo dos momentos clave en la historia hasta el momento. Fueron la defensa y consecución de mi tesis doctoral en el año 2000, y la contratación y desempeño profesional en Portadeza, pues ambos hitos condicionaron el resto de la historia. El primero, porque me facilitó el acceso a diversas actividades que sin el título de Doctor no me sería posible, como la de coordinador de proyectos de I+D financiados por la Xunta de Galicia o por la Generalitat de Catalunya, o incluso el ser profesor asociado de la UPC, sin ser requisito formal el doctorado. El segundo, porque me permitió tener el contacto y captar el conocimiento y la experiencia de liderar un proceso de transformación Lean de una empresa.

Actualmente ejerce como responsable de proyectos en el Instituto Lean Management. ¿Galicia destaca entre las comunidades con mayor implantación de la filosofía y del modelo de gestión empresarial que propone la metodología lean o por el contrario está entre las de más bajo conocimiento y progresión?

Es una cuestión compleja de responder porque ni todas las empresas que dicen utilizar esta metodología lo hacen, ni solamente la utilizan aquellas empresas que lo dicen. Lo que es un hecho es que el entramado industrial relacionado con el sector del automóvil y aeronáutica, está familiarizado con esta metodología. Y otras empresas gallegas muy reconocidas del sector textil, distribución, alimentación, sanidad..., madera y mueble, también la emplean. Sí es verdad que en zonas como Cataluña, País Vasco, Madrid y Valencia, es mucho más habitual encontrar empresas, de cualquier sector, vinculadas a esta metodología. En Galicia, dominada por las Pymes y con un marcado modelo de liderazgo instaurado por el emprendedor que creó la empresa, es muy difícil aceptar que existen otros modelos de gestión de empresa basados en la delegación y empoderamiento de las personas que pueden conducir a resultados excelentes. Pero conozco muy buenos ejemplos de aplicación de esta metodología en el territorio gallego.

El método lean coincide con el ideario de todo empresario: satisfacer al cliente utilizando los menores recursos posibles en la empresa y evitando todas las actividades y procesos que no aportan nada de valor al producto o servicio. ¿Qué otros beneficios puede brindar?

Dado que se trata de una metodología centrada en las personas y en la mejora continua de los procesos conducentes a la satisfacción de las necesidades de los clientes, los beneficios que el Lean Management puede aportar son enormes: mejora de la seguridad y condiciones laborales de los trabajadores; empoderamiento e involucración de todos los agentes participantes en el proceso (trabajadores, clientes, proveedores...); aumento de la motivación y participación de todos los miembros de la empresa en la mejora constante del desempeño de los procesos; mejora de la competitividad a través del aumento de la calidad, de la reducción de los plazos y de los costes, y del refuerzo de la flexibilidad. Estos son algunos de los aspectos generales sobre los que contribuye esta metodología, pero que se pueden resumir en conseguir producir y entregar al cliente lo que desea, en el momento que lo requiere, en la cantidad acordada y en el lugar convenido, al mínimo coste y con la mayor personalización posible acorde a los requisitos de los clientes.

Más allá de la industria y de las manufacturas, ¿en qué otros sectores tiene especial cabida

Como he comentado, sectores como la sanidad, educación, agricultura, diseño y desarrollo de productos y servicios, son entornos en los que esta metodología ha mostrado excelentes resultados.

Una de las acciones formativas que ha programado el Instituto Lean Management este año tendrá lugar la próxima semana precisamente en Galicia. ¿En qué consistirá esa jornada en Vigo y a quién va dirigida?

La acción formativa que diseñamos para Galicia está orientada a la obtención del Certificado Lean Manufacturing del Instituto Lean Management de España que está dotado de un cierto reconocimiento en las principales zonas industriales de España … y del mundo. Se trata de un programa formativo de cinco días en el que se presentan y practican los principios que caracterizan a esta metodología a través de la gamificación de sus principales conceptos, de la experiencia que aportan los formadores asignados y de la realización de un proyecto de mejora continua o resolución de problemas. Por desgracia he de reconocer que no creo que se pueda llevar a cabo la acción prevista para Galicia y, sinceramente, no acabo de entender el porqué. Hay zonas geográficas donde nos resulta muy difícil conseguir una cierta demanda. De hecho, la edición de Galicia la proponemos proactivamente desde el Instituto Lean Management sin que haya esa demanda real.

Usted también tiene vinculación con la Universidad Politécnica de Cataluña y con OBS Business School. ¿Qué función ejerce en ésta última?

Vinculado con la Universidad Politécnica de Catalunya, soy profesor asociado en la EPSEVG. Pero también soy formador de programas de máster y postgrados organizados a través de la Fundació UPC. En estos programas, doy formación relacionada con el pensamiento Lean y la gestión avanzada de proyectos. En la OBS Business School, también soy formador de un taller relacionado con el Máster en Dirección de la Producción y Mejora de Procesos. Este máster tiene la peculiaridad de que se realiza a través de la modalidad online y nos permite acceder a alumnos de todo el mundo, particularmente de Sudamérica. Desde abril de este año, también colaboro con la recién creada Deutz Business School de Zafra (Badajoz) como formador en el programa del Posgrado Experto Profesional Lean Practitioner. Y en otoño, comenzaré, también, con la Fundació Universitat de Girona, el Màster de Direcció Avançada de Plantes Industrials.

¿Está participando o promoviendo actualmente algún trabajo de investigación? ¿Cuáles son los objetivos finales?

En los últimos años, estamos muy volcados en el desarrollo de la metodología de implantación del pensamiento Lean en actividades vinculadas con el sector del turismo (hoteles), con el retail (panaderías) y con las Administraciones Públicas. También he de decir que en este último sector es donde estamos encontrando un mayor grado de dificultades, pero existen destacados organismos públicos como la Deputación de Ourense, por ejemplo, con la que estamos teniendo contactos para su aplicación. En cualquier caso, ya hemos publicado algunos documentos, y hemos organizado eventos, dirigidos a orientar a personas interesadas en estas aplicaciones. Consideramos esencial esta fase de nuestro trabajo debido a que es parte de nuestra misión, como miembros de la Lean Global Network, y a que consideramos de elevada utilidad explicar cómo hemos conseguido que profesionales habitualmente dedicados a la ejecución técnica de su trabajo (panaderos, gobernantas, camareros…) tengan un mayor protagonismo a la hora de diseñar y desplegar de una manera más eficiente su trabajo, por ejemplo, a través del uso de metodologías avanzadas de resolución de problemas basadas en el círculo de Deming ó PDCA en lugar del tradicional ocultamiento de problemas a través de la elaboración de la “excusa adecuada”.

En su ámbito profesional (enseñanzas técnicas y grados relacionados con la empresa), ¿existe mucha diferencia de nivel entre las universidades catalanas y gallegas? ¿Han logrado ahí una mayor conexión entre universidad y empresa? ¿Qué habría que hacer en Galicia para mejorar?

He de reconocer que mi experiencia docente en Galicia queda relativamente lejos y creo que no sería objetivo a la hora de hacer una valoración acerca de este aspecto. Lo que puedo contar es la experiencia actual en Cataluña y concretamente con la UPC. Hay un tópico que siempre ha estado vigente cuando se habla de la relación universidad y empresa, y es que se deberían aproximar muchísimo más. Está claro que la universidad realiza una función esencial en todo lo relacionado con la investigación básica que no siempre conduce a su aplicación directa en la industria y que, si la universidad no tuviera esta iniciativa, muchos de los desarrollos tecnológicos no habrían tenido lugar. Pero también es cierto que la “masa gris” existente en la universidad debería estar más accesible ante necesidades e inquietudes de las empresas. Entidades como las OTRI (Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación), deberían facilitar los procesos para fomentar estos contactos, pues la necesidad existe, pero las trabas burocráticas también. Actualmente soy tutor de numerosas prácticas en empresas de muchos de mis alumnos en la UPC, y puedo afirmar que, cuando los intereses de la empresa pueden ser cubiertos por la disponibilidad de esa “masa gris” procedente de la universidad, el acuerdo es una consecuencia y, por lo tanto, el desarrollo. Pero aún hay mucho camino por recorrer porque también detecto que las empresas ven a la universidad como un proveedor de mano de obra cualificada... y a muy bajo coste.

Finalmente, ¿se plantea regresar a Galicia? Por la limitación de plazas y por restricciones como las que han afectado en los últimos años a los profesores asociados en las tres universidades, ¿es muy complicado el retorno?

Si me lo hubieras preguntado cuando llegué a Cataluña, te habría contestado sin vacilación que en cuatro años volvería a Galicia. Ya llevo doce y pico en Cataluña, y mis previsiones de regreso a Galicia no son a corto plazo, por dos razones fundamentales, sin tener en cuenta aspectos familiares, solo desde el punto de vista egoísta. Por un lado, mi actividad profesional principal requiere desplazarme a lugares con un desarrollo industrial e inquietud acerca del Lean Management determinados. Y todos sabemos cómo son las conexiones aéreas o ferroviarias desde Galicia... Por otro lado, y desde la perspectiva de mi actividad como profesor asociado, hay que tener en cuenta que el salario es muy inferior al equivalente a un profesor de plantilla y que, además, requiere de la existencia de una actividad profesional principal adicional para su ejecución. Hoy en día, o al menos en mi caso es así, mi actividad como docente universitario la tengo más por vocación que por aspectos económicos. Es más, si hiciera un balance entre lo que cobro y los gastos que me supone su realización (140 kilómetros cada día de clase, peajes de autopista y demás gastos), diría que estoy pagando para poder dar formación en la Universidad. Pero intentaré seguir engañándome un poco más... Mientras el cuerpo aguante.

Entrevista: Javier de Francisco  - Copyright galiciaexterior.com 2019