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Jueves, 31 Diciembre 2020 19:55

MANUEL LEYES VENCE - Madrid

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Doctor en Medicina, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica y jefe de equipo en Clínica Cemtro

“Quiero ser optimista, porque lo soy por naturaleza, pero vivimos una situación muy complicada; y para los deportistas dificilísima”

Forma parte de una familia ourensana en la que él y su hermana, Teresa, representan la cuarta generación de médicos, y en la que existe una intensa conexión con profesiones vinculadas a la salud, en concreto con las ramas de la Medicina y la Farmacia. Su padre, su abuelo y su bisabuelo fueron médicos y su madre farmacéutica, la misma carrera que han elegido sus hermanos, Rafael y Santiago, el primero establecido en la capital gallega y el segundo en Ourense. El doctor Manuel Leyes Vence fue el primer europeo en obtener la especialización en Traumatología Deportiva en la prestigiosa Cleveland Clinic, en donde tuvo la oportunidad de vivir en primera persona los métodos de intervención y recuperación de jugadores de élite de los Cleveland Cavaliers (NBA), de los Browns (NFL) y de los Indians (MLB, Major League Baseball), al lado de traumatólogos deportivos de prestigio como John Bergfeld y Steve Snyder.

De regreso a España, y tras ejercer durante unos meses en Galicia, en el hospital Santa Teresa -dentro del equipo del doctor Rafael Arriaza, traumatólogo del Deportivo de La Coruña-, apostó hace 20 años por establecerse en Madrid, por las facilidades para acceder a deportistas de élite. Allí su destino se cruzó con otra leyenda de la medicina del deporte, el doctor Pedro Guillén. En jornadas de trabajo que llegaban a superar las 18 horas de duración, el ourensano Manuel Leyes compatibilizó el cargo de jefe de la Unidad de Rodilla en el Hospital Fremap con el de traumatólogo en Clínica Cemtro.

El equipo que ha creado y que dirige en Cemtro, junto con su socio César Flores y los traumatólogos Javier Cerrato, Eulogio Martín y María González Salvado, realiza más de mil intervenciones quirúrgicas al año y supera las 20.000 consultas atendidas. La carrera del Dr. Leyes está centrada en el tratamiento de las lesiones deportivas, y en especial en las de hombro, rodilla y tobillo. Por sus manos y por su bisturí han pasado una gran variedad de figuras mediáticas del deporte: Carlos Sáinz, Alberto Contador, Marco Asensio, Luka Modric, el patinador Javier Fernández, Joan Cañellas, Alex Dujshebaev, Juan Martín Díaz (leyenda del padel), el veterano montañero de los ochomiles Carlos Soria... deportistas olímpicos de atletismo, gimnasia, judo... jugadores de las ligas de fútbol, baloncesto, balonmano... Y más allá del deporte, virtuosos como el violinista Ara Malikian.

En 2014, Alberto Contador ganó la Vuelta a España unas semanas después de ser tratado por el equipo de Manuel Leyes de la fractura de tibia sufrida en el Tour de Francia. En 2016, Javier Fernández ganó el oro en el Mundial de patinaje, en Boston, tras su operación de pubis, y prolongó su carrera con el oro en el Europeo de 2018 y ese mismo año con el bronce en las olimpiadas de invierno de Pieonchang. Carlos Soria volvió a subir sietemiles y a acariciar un nuevo ochomil, con la prótesis de rodilla que le implantaron cumplidos los 80 años de edad. Pero el doctor Leyes hace un quiebro a la fama y atribuye todo el éxito a la tenacidad de los deportistas: “Yo no considero que esté en la cúspide de nada... Nosotros tenemos la suerte de tratar a gente excepcional. Por eso no podemos pensar, ya que sería realmente presuntuoso, que el éxito es nuestro. Lo que resulta increíble es lo que son capaces de hacer ellos. Tú les pones en marcha, pero después ellos vuelven a ganar porque son así. Tenemos muchísimos casos excepcionales”, relata.

Texto: Javier de Francisco ©

Usted realizó gran parte de su formación académica fuera de Galicia. ¿A qué edad se fue de Ourense?

Hasta los 17 años viví en Galicia. Estudié en los Maristas, en Ourense. Después me fui a Dublín a hacer el último año, previo a la universidad, el COU. La siguiente etapa fueron once años en Navarra, en donde hice la carrera y la especialidad de Traumatología, y de ahí me fui tres años a Estados Unidos. Es decir, hice la residencia en Traumatología y después salí a Estados Unidos a hacer Traumatología del Deporte. Regresé para trabajar en Barcelona y posteriormente pasé ocho meses en A Coruña, en el año 2000, en el grupo de Rafael Arriaza, en el Hospital Santa Teresa. Después ya me fui a Madrid, en donde llevo casi 20 años.

Y forma parte de una familia con doble vocación de Medicina y Farmacia...

Mi madre está viviendo en Ourense, y ahí están también dos de mis hermanos; Santiago, que es farmacéutico y presidente del Colegio de Farmacéuticos, y Teresa, que es médico estomatólogo. Y tengo otro hermano, Rafael, que está en Santiago y también es farmacéutico. Sí, mi familia es toda de médicos y farmacéuticos.

Carlos Soria y Manuel Leyes, en primer plano, en una salida en grupo a la montaña.

Usted y su equipo de Clínica Cemtro han realizado intervenciones muy mediáticas, como la reciente de Marco Asensio (delantero del Real Madrid). ¿Cómo han conseguido esa especialización en el tratamiento de lesiones de deportistas de élite?

Pasa mucha gente, lo que ocurre es que los deportistas de élite tienen más impacto mediático, pero operamos a mucha gente anónima, desde luego. Hemos operado a jugadores de todos los equipos; los dos últimos han sido jugadores del Atlético de Madrid, Santiago Arias (defensa colombiano cedido al Bayer Leverkusen que sufrió una fractura-luxación de tobillo en el partido de clasificación frente a Venezuela para el Mundial de Qatar) y Sime Vrsaljko. Operamos deportistas de casi todos los equipos de fútbol y muchísimos de balonmano, porque uno de mis socios, César Flores, es médico de la Selección Española de Balonmano. Hemos operado también a muchos jugadores de baloncesto. De hecho los tres últimos ligamentos cruzados que se han roto en la ACB los hemos operado nosotros. Pero en realidad tenemos vinculación con muchos deportes, con muchas federaciones y equipos nacionales. Tal y como tenemos organizado el equipo, contamos con médicos del deporte que están muy vinculados con el deporte profesional. Tienen cargos de responsabilidad en federaciones y en selecciones nacionales. Eso funciona muy bien porque ellos conocen perfectamente el deporte desde dentro. Conocen muy bien el calendario de los jugadores, cuál es el tratamiento más adecuado según el momento de la temporada, para cuándo tienen que estar a tope... Incluso conocen mejor que nosotros el gesto deportivo y las exigencias de cada jugador. Eso nos funciona muy bien, el tener médicos del deporte especializados y muy metidos en el deporte profesional. Es un modelo muy parecido al que viví ya desde el año 1998 al 2000 en Estados Unidos, en Cleveland, y lo que he pretendido es intentar aplicarlo en España, que no es tan fácil por la diferencia de medios. En Estados Unidos los medios son casi ilimitados y aquí a veces es un poco más complicado. Pero es un modelo que nos ha funcionado bien y que creo que es muy eficaz para recuperar lo más rápido posible al deportista.

El doctor Leyes posa con Luka Modric, jugador del Real Madrid,tras su intervención en Clínica Cemtro.

¿También tratan frecuentemente a jugadores de élite procedentes de otros países?

Sí, sí, nos han venido jugadores de fútbol, de balonmano y de otros deportes. Yo diría que el deporte en el que tenemos más penetración es el mundo del balonmano, en el que hemos operado a muchos jugadores rusos y españoles que están jugando fuera de España. Hace unos años salió publicado (diario Marca) que la que era considerada la jugadora número 1 del mundo tuvo una lesión del codo y se vino desde Rusia a operarse con nosotros. A raíz de eso, como tuvo mucha repercusión en su país, nos siguen llegando jugadores de las ligas rusas.

Hace años eran habituales las retiradas prematuras de jugadores a consecuencia de las lesiones más graves. ¿Por qué ahora son casos tan excepcionales?

Hombre, ahora se cuidan mucho. Hoy en día la preparación física y el cuidado médico de estos deportistas de élite es mejor. Están muy encima de todo. Sigue habiendo lesiones graves que pueden llevar a la retirada, pero es menos frecuente. Tenemos también más recursos nosotros para poder tratarlas y ahora todo está muy profesionalizado. El tratamiento es multidisciplinar, con muy buenos rehabilitadores, muy buenos nutricionistas... Sigue habiendo lesiones muy graves que pueden llegar a retirar al atleta, pero es menos frecuente hoy en día.

 

¿Cómo le ha afectado a su equipo médico de Clínica Cemtro la pandemia de la Covid-19? ¿Han realizado muchas menos cirugías?

Bueno sí, sí. Durante la primera fase del confinamiento estuvimos dos meses en los que solo se realizaban cirugías que fuesen traumatológicamente urgentes, ya que el hospital se dedicó al Covid. No hacíamos ninguna cirugía programada, ni consultas programadas, y solo operábamos fracturas y lesiones que no podían demorarse. El resto de la actividad era todo Covid. Eso fue durante dos meses. Al estar todo el mundo confinado también bajó mucho la actividad deportiva, y lógicamente hubo menos lesiones. A raíz de levantar el confinamiento, la gente se lanzó a la calle, a hacer deporte, después de estar dos meses cerrados, y aumentaron mucho las lesiones por sobrecarga. Vimos muchísimas fracturas de estrés, tanto de la rodilla como del calcáneo, por llevar dos meses inactivo y empezar la actividad de forma intensa. Eso lo vimos mucho. Otra cosa que también vimos mucho fueron lesiones por actividad en casa durante los dos meses de confinamiento. Una muy curiosa es que vimos mucho arrancamiento distal del bíceps en el codo por gente que estaba haciendo pesas en casa sin mucho control o que hacía esos challenges o retos de Internet. Eso hizo aumentar mucho la incidencia de roturas distales del bíceps, que es una lesión poco frecuente en el codo, pero que sin embargo en esa fase de confinamiento se dio. Y después, con la vuelta a la competición, ha aumentado un poco la incidencia de lesiones, porque por mucho que los jugadores hayan entrenado por su cuenta mientras estaban confinados, faltaba el ritmo de competición. Tuvieron que reincorporarse con muy poca pretemporada, otra vez a una fase de actividad muy intensa, en la época en la que se jugaban todos los trofeos, los partidos más importantes y de mayor intensidad sin una pretemporada buena. Así que durante esas semanas también vimos un aumento de las lesiones.

¿Entonces en el fútbol pesó mucho la concentración de partidos en tan poco tiempo?

Sí, hubo mucho partido y además tuvieron muy poco tiempo para hacer entrenamientos en equipo. Y en los deportes de equipo si no estás muy coordinado aumenta el esfuerzo individual. Cuando han tenido oportunidad de entrenar todos juntos y competir, el resultado es mejor. Cada uno individualmente tiene una mayor exigencia. Y por eso ahí también vimos más lesiones.

¿En la segunda oleada están consiguiendo trabajar con normalidad?

Tenemos un ritmo en consultas más lento que el que teníamos antes, porque obviamente hay que mantener las distancias de seguridad, no puede haber mucha gente en la sala de espera, las citaciones tienen que ser sin esperas. En las consultas sí que hemos bajado el ritmo. También en las pruebas diagnósticas hay que desinfectar los aparatos de resonancia, los escáneres... Ahí tuvimos que bajar también el ritmo. Sin embargo el ritmo quirúrgico no ha bajado porque la gente que venía a la consulta tenía lesiones más graves. Es decir, cuando venían ya era porque estaban mal. Y después también porque hubo mucha gente a la que durante la fase de confinamiento no se le pudo dar una salida quirúrgica y entonces acumulábamos una bolsa de pacientes importante que había que sacar adelante. Otro motivo, supongo, aunque no tengo los datos, es porque se formó un poco de tapón en la Seguridad Social. Había gente que no tenía salida porque estuvieron muy ocupados tratando a pacientes con Covid y había gente esperando por cirugía. Yo diría que el ritmo quirúrgico lo mantuvimos siempre, mientras que el ritmo en las consultas ha bajado y la gravedad de la patología que vemos en consulta ha subido. Ahora tratamos pacientes que tienen cosas más importantes. Para patología menor la gente es más reacia a acercarse al hospital.

 

Clínica Cleveland en Ohio, EEUU, donde se formó el Dr. Manuel Leyes .

Volviendo al deporte de élite, antes era frecuentes que jugadores de renombre pidieran a sus clubes ser operados fuera de España. ¿Hoy se ha frenado esa tendencia por el mayor nivel de los equipos médicos de prestigio en el propio país?

Ese es otro efecto que no he comentado del Covid. Antes, sobre todo en los primeros equipos de clubes como el Real Madrid, Atlético de Madrid, Barcelona... muchos jugadores escogían ser intervenidos por especialistas en cualquier parte del mundo. Sin embargo ahora, con las limitaciones de traslado del Covid, eso prácticamente ha desaparecido. Desde que estamos viviendo esta pandemia los que se lesionan en España se operan en España. No salen al exterior por las dificultades del Covid. Es verdad que antes de esto ya estábamos operando a muchos jugadores de alto nivel que en años previos tenían tendencia a irse fuera de España. Es verdad que estamos operando ahora muchos jugadores de alto nivel.

¿Puede citar algunos de los más conocidos o forma parte del secreto médico?

Se pueden citar los que han salido en prensa; los datos obviamente no se pueden dar. De la plantilla actual del Real Madrid han salido los casos de Luka Modric y Marco Asensio. De la plantilla del Atlético de Madrid, Vrsaljko y Santiago Arias, que tuvo una lesión muy mediática, porque se lesionó jugando con la Selección de Colombia, una fractura muy desplazada de tobillo, que salió en todos los medios por el tipo de lesión. Se le ha operado hace muy poco. Y en baloncesto, recientemente hemos operado a Santiago Yusta, del Iberostar Tenerife, y también a Vit Krejci (Casademont Zaragoza) y Tomeu Rigo (Bilbao Basket). Y de balonmano, prácticamente todos los que se han operado últimamente los hemos operado nosotros.

Manuel Leyes y el jugador croata del Atlético de Madrid Šime Vrsaljko .

A lo largo de su carrera, ¿cuáles considera que han sido sus mayores éxitos en la intervención y recuperación de deportistas?

Lo que pasa es que nosotros tenemos la suerte de tratar a gente excepcional. Por eso no podemos pensar, ya que sería realmente presuntuoso, que el éxito es nuestro. Lo que resulta increíble es lo que son capaces de hacer ellos. Tú les pones en marcha, pero después ellos vuelven a ganar porque son así. Tenemos muchísimos casos excepcionales. Tenemos desde Alberto Contador, que ganó la Vuelta a España pocas semanas después de haber tenido una fractura de importancia, o Carlos Soria, que sigue subiendo sietemiles y ochomiles con una prótesis de rodilla. Eso es mérito de ellos. Nosotros no podemos apuntarnos ese éxito. Realmente son gente excepcional. Hay otra deportista también increíble, Sara Álvarez, la judoka gallega que sufrió una lesión gravísima de rodilla; le luxaron la rodilla con lesión del nervio peroneo y prácticamente la iban a jubilar, pero sigue en activo. Volvió a ganar el Campeonato de Europa después de esa lesión y ahora está preparándose para los Juegos Olímpicos. Tiene una historia de superación increíble, pero el mérito es totalmente suyo. Hay muchos casos, pero ya digo que el mérito es del deportista, que son gente excepcional.

Con Alberto Contador que conquistó el maillot rojo de la Vuelta tras ser operado de una fractura de tibia.

Desde una especialidad como la Traumatología, ¿qué le está impactando y sorprendiendo más de la segunda oleada de la pandemia?

Yo quiero ser optimista, porque lo soy por naturaleza, pero lo veo con preocupación. Hay infecciones víricas en las que no siempre tenemos una vacuna eficaz o hay virus que están permanentemente mutando y no es fácil que una vacuna funcione. Mientras el virus siga ahí no soy muy optimista, porque es muy difícil erradicar la infección. Entonces todos los esfuerzos que estamos haciendo considero que son para evitar el bloqueo del sistema sanitario, para que no nos infectemos todos a la vez, pero el virus sigue ahí. Y gente que lo llevó bien en la primera ola, en la segunda no va también. Yo lo veo con mucha preocupación. La crisis sanitaria es evidente, la crisis económica lo va a ser, así que es una situación realmente muy difícil. Y para los deportistas, en concreto, dificilísima. Están todos que no saben qué hacer. Los deportistas olímpicos ya se han perdido una convocatoria, se ha retrasado todo un año, no tienen la certeza tampoco de que se vaya a hacer la Olimpiada en Tokio este año, y son citas que se producen cada cuatro años... Se está complicando todo de una manera tremenda. Quiero ser optimista, pero lo veo con preocupación.

¿Ve entre ellos mucho desgaste psicológico?

Es la incertidumbre. Se están preparando para una competición y de repente tienen un contacto con un positivo y ya no pueden ir, las fechas cambian... Hay que pensar que todos estos deportistas son gente muy organizada, que planifica su temporada para estar en forma a una determinada fecha y esa fecha no para de cambiar. Esa incertidumbre a muchos les desanima porque no saben qué va a ser de su carrera deportiva. Sobre todo en los deportes en los que las Olimpiadas son la cita más importante. Así que lo están pasando regular.

Para finalizar, ¿su carrera profesional concluirá en Madrid? ¿Estar en la cúspide de la traumatología deportiva es incompatible con el regreso a Galicia?

Yo no considero que esté en la cúspide de nada... Yo encuentro que Madrid es un lugar que está bien para trabajar porque tiene fácil acceso para los deportistas, hay mucho deporte, y lo que aprendí del mundo del deporte es que, salvo algunas excepciones, es más fácil dedicarte a esto si estás en un sitio en el que hay mucha actividad deportiva y en el que es fácil acceder a los deportistas. El motivo por el que me fui a Cleveland es porque es una ciudad que está volcada con el mundo del deporte. Tienen tres equipos profesionales, en las grandes ligas. Previamente había estado en la Clínica Mayo. Prácticamente las dos mejores clínicas del mundo, hoy en día, son la Clínica Mayo y la Cleveland Clinic. Sin embargo, la Clínica Mayo como está (geográficamente) un tanto perdida, muy al norte, tiene poco deporte. A mí me gustaría jubilarme, retirarme en Galicia, porque esa es mi tierra, en donde tengo mis raíces, mi familia, y es el sitio donde descanso, pero no sé si volveré a trabajar allí. Eso realmente no lo sé.

 

Para saber más:

Web de la Clínica Cemtro en Madrid

El doctor Manuel Leyes en Linkedin

 

 

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Asociación de Empresarios Gallegos en Madrid