Embajador de España en Nigeria

"Nuestro padre era un gran jurista que abogó siempre por el multilateralismo; su ejemplo nos animó a mi hermano y a mí a seguir la carrera diplomática"

La comunidad de Galicia, y particularmente la provincia de Ourense y la comarca de Maceda, tienen representación por partida doble en la primera línea de la Carrera Diplomática española. Y con idénticos apellidos. Ostentan esa representatividad los hermanos Marcelino y Santiago Cabanas Ansorena, hijos del magistrado ourensano Macerlino Cabanas Rodríguez, originario de Bustavalle (Maceda). Galiciaexterior.com ya ha tenido el privilegio exclusivo de entrevistar a Santiago Cabanas tras sus nombramientos como embajador en Jordania y en Argelia, y de establecer comunicación a su llegada a Estados Unidos, en julio de 2018, como embajador de España en Washington. Y hoy se suma a nuestra web, en una fecha muy especial en la que cumplimos 100 publicaciones, Marcelino Cabanas Ansorena.

 

Es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales. Comenzó su carrera diplomática en 1987, con un destino inicial en la Embajada de España en Bolivia, al que siguieron nombramientos para ejercer en Noruega (1989) y Hungría (1992). Entre 1996 y 1998 desempeñó las funciones de vocal asesor en la Secretaría de Estado de Asuntos Europeos (SEUE), hasta su incorporación como secretario general de Asuntos Internacionales de Seguridad. En el año 2000 fue nombrado cónsul general en Rabat, representación que ejerció durante siete años. Entre 2007 y 2012 vivió dos etapas diferentes en Naciones Unidas. La primera, durante dos años, como subdirector general adjunto de la Subdirección General de Naciones Unidas del Ministerio de Asuntos Exteriores, y la segunda, desde 2009, como subdirector general de Naciones Unidas y Asuntos Globales. Su conocimiento de la carrera diplomática en el continente africano le llevó, en abril de 2012, a asumir el cargo de embajador de España en Camerún, mientras que en agosto de 2017 cumplió un año en su puesto actual, como máximo representante de la diplomacia española en Nigeria, desde donde atiende la solicitud de entrevista para los lectores de Galiciaexterior.com.

Texto: Javier de Francisco ©

 

Usted forma parte de una familia en la que en dos generaciones han tenido cargos diplomáticos tres de sus integrantes, en concreto su padre, su hermano y usted. ¿Son frecuentes casos como los de la familia Cabanas?

La familia Cabanas, efectivamente, hemos tenido vocación diplomática y actualmente, tanto mi hermano Santiago como yo, tenemos el honor de servir a España en puestos de Embajadores. No diría que nuestro caso es frecuente, aunque tampoco único. Tal vez, precisamente, por el hecho de que nuestro padre, el Magistrado Marcelino Cabanas, fuese durante largo tiempo delegado de España en Naciones Unidas y Secretario General de la Conferencia de Ministros de Justicia de los países hispano-luso-americanos, nos sirvió de ejemplo y nos animó a seguir la carrera diplomática, que ofrece sin duda muchas compensaciones, pero también sacrificios. Nuestro padre era un gran jurista que abogó siempre por el multilateralismo y por la primacía del derecho internacional para fijar unas reglas justas y eficaces para regular las relaciones internacionales.

En efecto, usted también ha vivido grandes experiencias profesionales en Naciones Unidas. ¿Cuáles son sus mejores recuerdos y aportaciones de esa etapa?

Sí, por mi parte también he tenido destinos en Naciones Unidas, asistiendo en numerosas ocasiones a las sesiones de la Asamblea General en Nueva York. Guardo un excelente recuerdo especialmente de las semanas ministeriales, cuando todos los dirigentes del mundo se reúnen en septiembre en Nueva York. Los encuentros bilaterales a alto nivel son siempre apasionantes. Pero quisiera destacar especialmente las Cumbres dedicadas a la lucha contra el cambio climático, algo que nos afecta a todos y en lo que tendremos que seguir luchando en el futuro.

En 2012 fue nombrado embajador de España en Camerún y desde 2017 asume ese mismo cargo público en Nigeria. ¿Son Embajadas -y países- con cierto grado de similitud entre sí?

Tras mi paso por Madrid, en 2012 fui nombrado Embajador de España en Camerún, acreditado también en República Centroafricana y Chad, y desde 2017 asumo la Embajada de España en Nigeria. Me he especializado, en cierto modo, en el continente africano, y sobre todo en su región occidental, ya que también desde Nigeria llevo las relaciones con la CEDEAO (Comunidad de Estados de África Occidental), organización con la que España tiene un importante programa de cooperación. Aunque existen similitudes entre Nigeria y Camerún, pues son dos países de África Occidental con numerosos desafíos comunes, las diferencias son también notables. Camerún es al mismo tiempo un país francófono y anglófono; pertenece y es el único país en hacerlo a la “Francofonía” y a la “Commonwealth”. Hoy las tensiones entre las dos comunidades han dado lugar a enfrentamientos que, confiemos, puedan resolverse. Nigeria, país anglófono con cerca de 200 millones de habitantes, es un gigante africano. Es el primer productor de petróleo del continente, en liza con Angola, y la primera o segunda economía de África por su producto nacional bruto, a muy poca distancia de Sudáfrica. Es un mercado por tanto muy importante que las empresas españolas no pueden ignorar.

¿Actualmente existen en Nigeria importantes oportunidades de negocio para las empresas gallegas y españolas? ¿En qué sectores cree que pueden tener un mayor potencial y recorrido?

España puede ayudar a Nigeria en su proceso de diversificación económica y jugar un papel en el proceso de industrialización en el país, por su experiencia en sectores estratégicos, como las infraestructuras, la construcción, la ingeniería o las energías renovables. Los empresarios españoles encuentran siempre el apoyo de la Embajada y, muy especialmente, de la Oficina Económica y Comercial con sede en Lagos. Lo que no se puede ocultar tampoco es que las dificultades para invertir y establecerse en Nigeria desalientan la presencia comercial española. La lista de productos cuya importación en Nigeria está prohibida, afectan a sectores sensibles para el sector exportador español, como muebles, zumos de fruta, envasados o calzado. Sin embargo, exportamos productos como aceites minerales o cerámicas. También juegan en contra, sin duda, los conflictos y tensiones que sufre actualmente Nigeria, muy especialmente en el noreste, donde España es solidaria con el sufrimiento del pueblo nigeriano ante las crueles acciones del grupo terrorista Boko Haram.

¿Qué huella le gustaría dejar de su paso por la Embajada de Nigeria? ¿Cuáles son sus mayores retos profesionales?

Nigeria, sin duda, dejará en mí una profunda huella; viviré dentro de unos meses unas elecciones presidenciales y generales que siempre resultan un reto y España, al igual que la Unión Europea, apoyará unas elecciones libres, justas y pacíficas. Confío en que cuando deje este país, la democracia se encuentre consolidada y los nigerianos sigan trabajando por un país en paz y prosperidad. Desde la Embajada seguiremos apoyándolos para ello y sobre todo para reforzar nuestras relaciones políticas, económicas y culturales.

Aunque usted y sus hermanos nacieron y vivieron en Madrid, sus antecedentes familiares están en Bustavalle (Maceda). ¿Se siente gallego? ¿Mantiene el contacto con Bustavalle?

Quisiera insistir en esta entrevista en que me siento muy español y muy gallego. Recuerdo con cariño mis viajes a Bustavalle y a Maceda, donde a menudo acompañaba a pasar unos días de vacaciones a mi abuela, Mercedes Rodríguez.

¿Conservan familia en la comarca de Maceda y en Ourense?

Sí, todavía tenemos familiares en la región y muchos de los apellidados Rodríguez-Diéguez en la zona tienen relaciones de parentesco con nuestra familia Cabanas.

Para saber más:

Portal de la transparencia. Gobierno de España

Web de la Embajada en Nigeria