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PAULA GINZO ARANTES - HUNGRÍA

Jugadora de la selección española de baloncesto y en la actualidad del DVTK Miskolc de la Hungary Division A Woman, tras su paso por Valencia Basket y Jairis de Murcia

“He jugado tres europeos y he estado en unos Juegos Olímpicos, pero no he ido nunca a un Mundial, así que sería un sueño”

Texto: Javier de Francisco ©

Desde sus años de formación en el club ourensano de base Carmelitas Vedruna, la trayectoria deportiva de Paula Ginzo ha dado saltos de envergadura. Ha disputado y ha colgado metal en europeos con la selección española de baloncesto en las categorías sub-16, sub-18, sub-20 y absoluta (plata en 2023 y 2025), y en París 2024 estrenó su palmarés olímpico, que espera prolongar en Los Ángeles 2028. Su única asignatura pendiente es la presencia en un Mundial, con el horizonte puesto en el campeonato que se disputará en Berlín en septiembre de 2026. Esta temporada, Paula vive su primera experiencia de equipo fuera de España, como jugadora del DVTK Miskolc de Hungría. Acaba de regresar de una gira de pretemporada que la llevó hasta Corea del Sur y ahora vive sus primeras semanas en Miskolc, la segunda ciudad de Hungría. Con su club está a punto de afrontar una intensa eliminatoria con el AZS Lublin, el equipo de la Universidad Marie Curie de la ciudad polaca, en busca de una plaza en EuroLeague. De sus primeras impresiones en el este de Europa, destaca la dimensión y diversificación de su club, que cuenta con secciones de fútbol masculino, baloncesto femenino y hockey hielo, entre otras: “La infraestructura es impresionante, tienen unos servicios médicos muy a la orden del día, un equipo de primera división de fútbol... Y toda la infraestructura de baloncesto es para el equipo femenino, lo cual nos hace sentir muy orgullosas y encontrarnos muy cómodas en el día a día”, relata a pocas horas de enfrentarse al rival polaco en la fase de qualifiers.

 Además, la jugadora internacional ourensana se ha estrenado este verano como empresaria y emprendedora en su ciudad con la apertura de Debia, un centro que ofrece una nueva visión de la fisioterapia y del entrenamiento personal. Como técnica superior en Acondicionamiento Físico y como deportista de élite, de su proyecto empresarial matiza que “no es un gimnasio al uso. Llevo jugando mucho a este deporte, sé la importancia de tener la autoconciencia sobre el cuerpo y de cuidarnos. Muchas veces decimos quiero entrenar, quiero jugar... pero para hacer todo eso tienes que tener una conciencia y un cuerpo bueno, y saber cómo entrenar para no hacerte daño y mejorar”.

 Sólo unos días antes de la inauguración de su centro, Paula Ginzo conquistó por segunda vez la plata en el EuroBasket, junto a otra compañera ourensana, Raquel Carrera, y con España otra vez midiendo fuerzas frente a la selección de Bélgica. A nivel de clubes, la pívot gallega de 1.90 exhibe trayectoria como jugadora de Estudiantes, Al-Qàzeres, Gernika, Ensino de Lugo, Barça Santfeliuenc, Valencia Basket (con el que se proclamó campeón de liga) y Jairis Murcia (campeón de Copa).

 Antes de incorporarse con 14 años al centro de alto rendimiento Segle XX, en Esplugues de Llobregat, la infancia de Paula Ginzo discurrió en el entorno de A Burgas, como alumna de Josefinas y vecina de la calle Villa Valencia. Del triángulo formado por esta calle y un pequeño tramo de apenas 300 metros de la Avenida de Portugal han salido en diferentes generaciones deportistas como Modesto López, ex jugador del Deportivo de La Coruña y Compostela en Primera División de fútol; Juancho Atanes, central del Pontevedra CF; Urbano Ferreiro, del histórico Atlético Ourense; y en varias facetas (comunicación y running), Marco Rocha.      

 

 

Estáis a punto de iniciar el cruce de la previa de EuroLeague frente al AZS Lublin de Polonia. ¿Es un rival asequible?

Cualquier qualifiers de EuroLeague es complicado. De hecho, visto el resto de cruces, todos son complicados. Por ejemplo, a Casademont Zaragoza le ha tocado Brno, de la República Checa... El AZS es difícil, lo sabemos. Se han reforzado. El año pasado jugué contra ellas también con Jairis y tenía un equipo más flojo. Pero esta temporada han fichado y tienen un grupo interior muy fuerte. Es un qualifiers, sabemos lo que nos estamos jugando y que no nos lo van a poner fácil y en bandeja.

Es decir, ¿llevas dos años seguidos jugando contra el mismo rival polaco?

Efectivamente, yo el año pasado con el equipo de Murcia jugué la EuroCup y en nuestro grupo nos tocó Lublin. Les ganamos con bastante comodidad, pero como digo se han reforzado: tienen a la española Laura Gil jugando de interior, a Markeisha Gatling, ex del Casademont... Creo que están un punto por encima del año pasado.

Seguro que tus entrenadores te han pedido informes sobre el AZS Lublin...

Sí, sí, y sobre todo mis compañeras. Siempre intentas dar algún feedback sobre el equipo rival. Con Laura Gil llevo jugando muchos años en contra, y juntas en la selección. Hay también otras dos interiores contra las que he jugado en la liga española, así que sí que las conozco un poco.

¿Y la liga femenina de Hungría, la Hungary Division A Women, también ha comenzado ya?

Ahora tenemos el cruce de qualifiers, primero en Polonia y a la vuelta en nuestra cancha, pero ese mismo fin de semana ya empieza la liga húngara.

¿Es una liga dura y en crecimiento?

Es una liga dura sobre todo en los cinco primeros equipos de la competición. Podría decirse que es como la liga española de hace cinco años, cuando teníamos a los cuatro de arriba más fuertes y luego el resto un poco menos. Creo que la liga húngara estará reñida entre cuatro o cinco equipos, aunque todos sabemos lo que puede pasar en baloncesto, que cualquier fin de semana puede ser duro, sobre todo cuando estás jugando doble competición (en Europa y en la liga del país).

Tu nuevo club, el DVTK Miskolc, es un tanto atípico, con sección de fútbol masculino, baloncesto femenino, hockey hielo... ¿También lo percibes así desde dentro?

Sí, en ese sentido es un club un poco atípico. La infraestructura es impresionante, tienen unos servicios médicos muy a la orden del día, un equipo de primera división de fútbol... Y toda la infraestructura de baloncesto es para el equipo femenino, lo cual nos hace sentir muy orgullosas y encontrarnos muy cómodas en el día a día.

Llevabas tiempo queriendo salir de España, ¿pero Hungría es el destino que buscabas? ¿Tuviste opciones en otros clubes más potentes o el DVTK Miskolc lo es suficientemente?

No sé si lo es o no, eso lo veremos a lo largo de la temporada. Es cierto que llevaba un par de años pensando en irme a jugar fuera de España. Obviamente no es una decisión fácil, porque tienes más vida que el baloncesto; a veces a la gente se le olvida que aparte del baloncesto tenemos más cosas. Es una decisión que finalmente he tomado y DVTK es un equipo que ha jugado EuroLeague muchísimos años, que el último año jugó EuroCup, que hace dos temporadas fue campeón de la liga húngara. No estamos hablando de los clubes que juegan Final Six en EuroLeague, pero sí que es un buen equipo.

 

¿No te llegó a surgir la posibilidad de renovar en el Jairis o en el Valencia Basket W, ambos con historial reciente con campeonatos de liga y Copa?

En Valencia Basket, en cuanto fiché por ellos ya sabía que continuar no era una opción, porque tenían una proyección un poco diferente, en busca de hacer cosas importantes en EuroLeague, y además lo están consiguiendo. En ningún momento se planteó continuar. Y en Jairis no sé si hubiese sido una opción o no, pero creo que tuvieron otras prioridades que no era yo. Posteriormente creo que sí que contaban un poco conmigo, pero yo ya tenía la idea de que quería irme y de hacer otras cosas. La verdad es que habría sido una opción a valorar si ellos lo hubiesen planteado desde el principio.

Y repasando tu trayectoria, ¿tu paso por el FC Barcelona fue la peor experiencia, no como fracaso deportivo, pero sí por la decepción del final inesperado de aquel proyecto?

Sí, a ver, el Barça estaba pero no era. La plaza no era suya. En el Barça Santfeliuenc la plaza era del Bàsquet Santfeliuenc. El Barça hizo hermandad para proporcionar X infraestructura y X no sé qué, pero no era Barça. Como la plaza era de Santfeliuenc, éste era quien pagaba y quien hacía todo, pero estaba realmente muy mal gestionado. La parte del Barça creo que cumplió todo lo que propuso en contrato, pero si al final los que mandan son los que lo hacen mal... Yo individualmente creo que hice una buena temporada, pero había muchas cosas que no dependían de mí, muchas cosas que no eran baloncesto, que nos sacaban bastante de nuestras casillas. Es imposible que cuando las jugadoras tienen que preocuparse de otras cosas que no sea jugar a baloncesto, no resulte todo mucho más complicado.

Y ahora en tus primeras semanas en Hungría, ¿qué tal va la adaptación? La ciudad, Miskolc, ¿te recuerda algo a Ourense, por tamaño de población, balnearios...?

De momento no he conocido mucho Miskolc, porque en pretemporada estuvimos diez días en Corea del Sur en un torneo internacional, por lo que por ahora he estado más tiempo en Corea que en Hungría. Miskolc es la segunda ciudad más grande de Hungría, país que se puede recorrer de punta a punta en unas tres horas y media. Para mí es una ciudad algo pequeñita, pero es verdad que si la comparamos con Ourense puede ser un poco del estilo, salvando las diferencias a nivel cultural y demás.

¿Cómo hos ha ido en la gira asiática de pretemporada?

Ha sido una experiencia chula, muy chula, quitado el viaje, porque al final hemos estado muchas horas viajando. Pero como experiencia ha sido súper buena. A nivel de baloncesto es cierto que juegas contra equipos asiáticos que no tienen nada que ver con el baloncesto europeo, y en ese sentido no sé si estos partidos nos habrán ayudado mucho o no tanto a prepararnos de cara a los encuentros que nos vienen, pero a nivel de hacer dinámica de equipo y conocernos, la experiencia ha resultado muy bien. Estuvimos en Busan, que es la segunda ciudad más grande de Corea.

¿En tu club eres la única española? ¿No hay ningún español más, ni siquiera en el staff ?

No, no, soy la única española. Es más, de momento somos sólo cuatro jugadoras extranjeras, aunque tiene que llegar una chica de la WNBA (NBA femenina). Así que española soy la única, no hay más ni en el staff ni en nada.

¿Y eso complica tu adaptación?

Obviamente me gustaría tener a alguien más parecido a mí, pero qué va, son gente maravillosa. Mis compañeras son muy buena gente también, cada una con su forma de vivir un poco diferente. En los clubes españoles sí que tenías compañeras españolas y staff español, pero con muchas jugadoras extranjeras. Estamos acostumbradas a saber que cada una viene de nuestra casa y que todas somos diferentes.

¿Y en la liga de Hungría tampoco hay españolas?

No, ninguna, ninguna. Diría que soy la tercera o la cuarta jugadora española que viene a la liga húngara, al menos desde hace muchos años.

¿Notas un mayor seguimiento por ser española e internacional por un país que es uno de los referentes europeos del basket femenino?

Bueno sí, aquí siguen bastante el baloncesto español. Al final las competiciones nos ponen un poco en nuestro sitio y podemos ser en cierto modo referencia por la forma de jugar que tenemos en el baloncesto español. Es posible que nos tengan en el punto de mira a las jugadoras españolas por el bagaje que llevamos.

Volviendo a esta fase inicial de la temporada, en los siguientes cruces te puede tocar enfrentarte a Valencia o a Jairis?

Efectivamente, si jugamos EuroLeague nos ha tocado en el mismo grupo que al Valencia Basket, junto con el Fenerbahçe y el Olimpiakos. Y en caso de no pasar los qualifiers jugaríamos la EuroCup y nos ha tocado el Jairis. La probabilidad de enfrentarme a un equipo español era muy remota en ambos casos, y me ha tocado en los dos grupos.

Contra dos equipos españoles y contra dos clubes en los que has estado jugando hace bien poco...

Sí, sí, en los dos equipos he estado.

¿Cuándo volverás a tener concentraciones o compromisos con la Selección Española?

Durante el año se juegan ventanas FIBA, tanto en noviembre como en febrero, aunque en este caso será a principios de marzo. En esas fechas se hace un break, se paran todas las competiciones europeas para que las selecciones se concentren y son las dos citas que hay para poder entrenar con los equipos nacionales. Este año se juegan el clasificatorio del Europeo 2027, que no nos tocará afrontar hasta el próximo año, y luego nos tocaría a principios de marzo el clasificatorio para el Mundial de Berlín de 2026. Así que van a ser unos meses con citas importantes.

Aún está reciente el EuroBasket 2025, en el España ha sido plata. Tu aportación ha ido creciendo, y con confianza en el tiro y mucha serenidad en pista. ¿Cómo te has visto en la gran cita europea?

Bueno, ya será que llevo mucho tiempo jugando a baloncesto. Igual serena sí, pero en otras cosas peco más de carácter. Cada una tenemos nuestro estilo dentro del equipo y creamos un buen equilibrio. Las que proporcionan esa serenidad que comentas alomejor no tienen otras características que sí nos dan otras jugadoras que nos aportan la chispa en los momentos clave. Tengo la suerte de contar con la confianza del seleccionador desde hace varios años, y al confiar en tí, eso hace que te sientas más tranquila en la pista. Supongo que ese es mi granito de arena que puedo aportar a la selección.

Eres una jugadora diferente. Parece que partes con un rol inferior, pero que luego lo ganas y aumentas con trabajo y como buena jugadora de equipo...

Cualquiera que me conozca sabe que no soy una jugadora que meta 20 puntos y coja 15 rebotes en todos los partidos. Esa jugadora nunca lo he sido y nunca lo voy a ser, porque ya tengo 27 años. Supongo que proporciono otras cosas, igual un poco de equilibrio, y de regularidad, que a veces también se busca. Puedo proporcionar otras cosas; no soy la más talentosa del mundo pero sí que creo que tengo una lectura de juego y que puedo aportar un trabajo que quizás a veces no se ve tanto, pero que sí que se me da un poco mejor.

¿De momento sólo has participado en una olimpiada?

Sí, fui a la de París y me quedé de reserva en Tokio. Tuve la suerte de poder disputar los Juegos Olímpicos de de París y ya veremos los de Los Ángeles.

¿Ese es tu gran objetivo, repetir en unos Juegos Olímpicos?

Bueno, el objetivo... Ojalá esté entre las 12 elegidas para el Mundial de Berlín y poder disputarlo, que nunca he jugado ningún Mundial. He jugado tres europeos y he estado en unos Juegos Olímpicos, pero no he ido nunca a un Mundial, así que sería un sueño estar entre las doce. Primero hay que ir pasito a pasito y ya veremos las Olimpiadas más adelante.

En baloncesto, las convocatorias de sólo 12 jugadores, en comparación con otros deportes, ¿es un tanto injusto?

Ya, ya, no es nada. La verdad es que con todas las jugadoras que hay, y que el baloncesto sea el deporte que más fichas femeninas tiene en España, estar entre las 12 elegidas para mí ya es un gran premio.

Y entre las 12 elegidas, desde hace varios años estáis dos ourensanas, Raquel Carrera y tú. Es un hito que seguramente nunca se ha dado en ningún otro deporte en la provincia de Ourense. ¿Somos conscientes de lo que representa?

Yo no sé qué están haciendo con las jugadoras en Ourense, pero aquí estamos Raquel y yo, ahora las hermanas Sotelo, Lucía e Inés, que vaya campeonatos ha hecho este verano. A las niñas debería picarles un poco el gusanillo y saber que, si se trabaja bien, a veces puedes cumplir algún sueño.

Precisamente el COB (Club Ourense Baloncesto) acaba de iniciar un proyecto de sección femenina. ¿Cómo lo ves?

Creo que la idea está bien. Hasta ahora nadie quiso dar el paso adelante, y la verdad es que agradezco que un club como el COB lo haya hecho. No es fácil y para ellos sería más cómodo quedarse en el masculino, que es lo que llevan haciendo siempre, así que hacer una propuesta diferente, sabiendo cómo están las cosas ahora, primero es valiente, segundo es lo que toca y tercero es de agradecer. De momento no se puede hablar de grandes cosas, pero ya dar un paso adelante que nadie más se atreve a dar, debería ser para tenerlo en cuenta y lo que tenemos que hacer es mostrar agradecimiento a las jugadoras que vayan al COB. Entiendo que en la ciudad el femenino es un poco más de Carmelitas; yo soy de Carmelitas también. Pero si un club con una infraestructura grande y que sabe gestionar las cosas quiere apostar por esto, yo la verdad lo tendría en cuenta.

Casi para finalizar, Miskolc por su ubicación al nordeste de Hungría está relativamente cerca de Ucrania. ¿Notas algo de inseguridad por la cercanía de la guerra?

No, la verdad es que aquí no hay inseguridad ni ninguna cosa rara. Espero que no la haya nunca. Ahora tenemos que ir a disputar un partido a Polonia; sabemos lo que está pasando últimamente allí por parte de Rusia. Esto obviamente la FIBA lo tiene muy en cuenta: la seguridad de las jugadoras y de los equipos es lo más importante. Y parece que todo está bien y en orden. Ojalá este tipo de cosas no las tuviésemos ni que tener en mente.

Hace unas semanas, en pleno agosto ourensano, has inaugurado en tu ciudad un centro de fisioterapia y de entrenamiento personal, Debia, en la calle doctor Fleming. ¿Ya permanece abierto al público?

Sí, abrió el 25 de agosto. Lo inauguramos antes de esa fecha porque yo me marchaba para Hungría. Llevamos ya tres semanas abiertos y parece que el proyecto va avanzando. Aunque los inicios son siempre complicados, vamos con mucha ilusión y ganas de proponer cosas nuevas y sobre todo de recibir a nuestros clientes.

Debia no es un gimnasio al uso, sino que aporta innovación. ¿De qué tipo?

No, no es un gimnasio al uso. Llevo jugando mucho a este deporte, sé la importancia de tener la autoconciencia sobre el cuerpo y la importancia de cuidarnos. Muchas veces decimos quiero entrenar, quiero jugar... pero para hacer todo eso tienes que tener una conciencia y un cuerpo bueno, y saber cómo entrenar para no hacerte daño y mejorar. A partir de ahí, con mi socio Nacho, que fue mi fisioterapeuta cuando jugaba en Cáceres en Primera División, proponemos la idea de una manera de cuidar tu cuerpo de forma diferente, con fisioterapia avanzada. Él es muy experto en la orientación deportiva, pero obviamente el centro está abierto a cualquier tipo de paciente. Y luego ofrecemos entrenamientos individualizados; lo hacemos o personal o con grupos muy reducidos de cuatro personas, para que cada uno pueda buscar sus propios objetivos y conseguirlos con el entrenador de manera individual.

¿Si el modelo de Debia funciona en Ourense, habrá expansión a otras ciudades?

Ojalá, ojalá podamos pensar en eso en algún momento. Soy una persona muy inquieta, a parte del baloncesto me gusta pensar y formarme en otras cosas, pero de momento vamos a ver cómo funciona esto y ojalá el día de mañana en la próxima conversación que tengamos te diga que lo estamos expandiendo.

Y ahora la gran pregunta, Paula. Siempre se te vincula a dos ciudades o poblaciones, Ourense y Santoña (Cantabria), en donde has nacido. ¿Qué vinculación tienes con ambas? ¿Tu madre y tu padre son ourensanos?

Sí, toda mi familia es gallega, toda. Mis padres son ourensanos, mi hermano también, mis primos, en Ourense, A Coruña, Lugo... Ninguno ha nacido fuera de Galicia, sólo yo. Nací en Santoña porque mi madre es guardia civil y estuvo destinada en Santoña. Mi hermano sí que había nacido en Ourense, justo cuando mi madre se iba a Madrid a la Academia, y luego el destino que le dieron a ella fue Santoña, en El Dueso. Siete años después de que mi hermano naciese lo hice yo en Santoña, pero con un añito y medio ya me volví para Ourense. Mi madre consiguió destino en Ribadavia y ya me crié toda mi vida en Ourense. Claro que no reniego de Santoña, ni mucho menos, pero soy ourensana 100%.

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