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ANTONIO SÁNCHEZ ESPANTOSO - REPÚBLICA DOMINICANA

Empresario, propietario de la promotora Casasuertes y presidente del Centro Gallego O Noso Lar

“En 2026 el Centro Gallego O Noso Lar tendrá dos grandes hitos en Santo Domingo: rehabilitar el Parque de Galicia y situar un mojón del Camino de Santiago en la plaza de la Catedral primada de América” 

Texto: Javier de Francisco ©

“Gallego en América”. Es la primera definición que transmite Antonio Sánchez en su perfil de LinkedIn. Y es además el reflejo de su día a día desde que llegó a la República Dominicana en el año 2012. En su faceta empresarial ha impulsado 14 sociedades en sectores como la promoción inmobiliaria, construcción y energías renovables. Y en la misión de “Gallego en América” ha rescatado del olvido el Centro Gallego o Noso Lar y forma parte del Consejo de Residentes Españoles (CRE) en República Dominicana, en una etapa inicial como secretario y en la actualidad como consejero. Su hiperactividad hasta le ha permitido realizar una película (“Dos mejor que una”) en coproducción con la Televisión de Galicia. Relata que llegó al país “a ver unos negocios, que no salieron, pero en ese viaje vi el mercado, me gustó y aquí me quedé”. Con su promotora Casasuertes tiene en marcha 190 viviendas de desarrollo propio en Punta Cana y Santo Domingo. En el ámbito social, desde hace un año está al frente del recuperado Centro Gallego O Noso Lar, que ya supera los 200 socios y que en 2026 estará de máxima actualidad por dos proyectos de altura: la rehabilitación del Parque de Galicia, en Santo Domingo, en una obra que contará con granito traído desde la Comunidad gallega; y la colocación de un mojón del Camino de Santiago en la plaza de la Catedral primada de América.

Originario del municipio coruñés de Curtis, antes de poner rumbo a la República Dominicana, Antonio Sánchez acumuló experiencia en Galicia en el sector de la construcción. Fue delegado territorial de la constructora vasca Galiano, con la que asumió la gerencia de varias UTE, entre ellas la del puerto de Muxía, las de los parques industriales de Vío y Zas, en A Coruña, la del polideportivo de Ribadeo o la de la rehabilitación de la antigua cárcel de Lugo. Pero su trayectoria profesional se había iniciado en la década anterior (de 2002 a 2005) como técnico de Rolls Royce y de ATI Sistemas, tras formarse en el IES de Curtis en instalaciones y equipos electrotécnicos. En Galicia tuvo tiempo de entrar en política, como concejal de su ayuntamiento durante cuatro años (en la corporación de Curtis, de 2007 a 2011). Ya en la República Dominicana, además de dedicarse a la promoción inmobiliaria en varios de los principales focos de demanda del país, asumió la gerencia de obra del Parque Solar Bayasol, de 50 MW de potencia instalada y ubicación en Baní (Peravia), y en otro ámbito lideró la puesta en marcha de un sistema de catastro para los usuarios.

  

  • El Centro Gallego o Noso Lar reabrió en 2024 con un proyecto ambicioso, para fortalecer los lazos de la colectividad gallega establecida en República Dominicana. ¿Cuántos años estuvo cerrado el Centro? ¿Cuándo se había fundado y quiénes fueron sus primeros impulsores?
  • El Centro nació en 1982 y fue muy importante en la capital. Hasta que lo pusimos de nuevo en marcha llevaba cerrado unos 20 años. Hace siete, en una reunión con empresarios gallegos de República Dominicana el secretario xeral de Emigración nos animó a retomar el Centro, y no fue inmediato, pero la idea no cayó en saco roto. En posteriores reuniones de los empresarios siempre seguimos hablando del tema hasta que hace un par de años nos juntamos un grupo para reactivarlo. En este grupo hay miembros que incluso ya estuvieron en la directiva que empezó en 1982 y también estamos gallegos que llevamos menos tiempo en el país, entre los que me incluyo yo. Ahí decidimos empezar con todos los trámites de refundación manteniendo la esencia del año 82, nos pasamos prácticamente un año con los estatutos y demás trámites de constitución, y en octubre de 2024 tuvimos la presentación oficial, a la que vino el embajador de España. Y a partir de ahí organizamos la Cena de Navidad, en la que contamos con la actuación de Roberto Vilar, hace poco proyectamos las películas finalistas de los Premios Mestre Mateo y vino a presentar el ciclo el ministro de Cultura de la República Dominicana, Roberto Ángel Salcedo, y cada trimestre vamos haciendo algunas actividades.
  • ¿Qué motivación llevó a la directiva que usted preside a recuperar la actividad del Centro?
  • La idea era y es seguir uniendo y llegándole a los gallegos de la República Dominicana, y también vincular a los de segunda y tercera generación, los hijos y nietos, porque la mayor parte de los asociados actuales somos nacidos en España. Hay que precisar que el Centro O Noso Lar no tiene una sede física. El local era alquilado y ahora se habla mucho si físico o no... Los centros antiguos atienden a realidades antiguas. Hoy en día poner en marcha una infraestructura a la que la gente vaya, con todos los costes que hay, resulta más complicado. En el país tenemos 12 ó 14 locales gallegos, entre ellos conocidos restaurantes y hoteles, así que en realidad contamos con muchos locales para poder reunirnos y realizar las actividades del Centro.

Infografía de Torre Albor, en Santo Domingo

  • ¿Cúales serán los actos más destacados que organizarán en 2026?
  • Para el próximo año tenemos pactado con la alcaldesa de Santo Domingo y Distrito Nacional la rehabilitación del Parque de Galicia, que está en la Avenida Lincoln. En este proyecto nos va a ayudar la Xunta, incluso trayendo granito de Galicia. También tenemos en agenda situar un mojón del Camino de Santiago en la plaza de la Catedral de Santo Domingo, que es la Catedral primada de América, la primera que hubo en el Nuevo Mundo. Así que éste es otro de los hitos que tenemos previstos para 2026.
  • ¿Cuántos socios tiene actualmente el Centro y cuántos esperan conseguir a corto y medio plazo?
  • En este momento somos algo más de 200 socios, entre los cuales hay mucho empresario, directores de hoteles, gerentes de empresas españolas establecidas aquí... Somos un centro con cierto perfil de lobby. Aquí residen en torno a 3.000 gallegos, así que una cifra razonable de socios a los que aspiramos serían 500. Tener un 20 por ciento de la colectividad asociada sería un buen logro.
  • Los colectivos gallegos de otros países de América (Estados Unidos, Cuba, México, Argentina...) son muy conocidos, pero no tanto el de República Dominicana. ¿Esperan poder cambiar esa percepción?
  • Queremos recuperar la fuerza que tuvo el Centro. Hasta hace pocos años, República Dominicana era un país asociado al turismo barato y con un limitado desarrollo económico, pero en los últimos años hemos asistido a una transformación en la que se convierte en un país con atractivo para las inversiones, con una estabilidad que está entre las mejores de América Latina, por lo que es un momento ideal para que la colectividad gallega adquiera también una mayor relevancia. El peso de nuestro colectivo tiene que ir en paralelo con el crecimiento que está experimentando el país.
  • ¿De qué zonas de Galicia proceden la mayoría de los emigrantes de origen gallego que han puesto rumbo a República Dominicana?
  • Los gallegos históricos de República Dominicana son de A Guarda (Pontevedra). Los de nueva camada somos de todas las partes de Galicia, pero los históricos son de A Guarda. Los nuevos somos o gente que invierte, o empresarios, o directores de hotel, que vienen después de realizar sus estudios y de tener una trayectoria profesional en España.

  • En su caso personal, ¿usted en qué sector o sectores trabaja? ¿De qué zona de Galicia es y cuántos años lleva en la isla?
  • Soy de Teixeiro, en la provincia de A Coruña, en donde fui concejal. Trabajé durante varios años en el sector de la obra pública en España, hasta que en 2012 vine a República Dominicana a ver unos negocios, que no salieron, pero en ese viaje vi el mercado, me gustó el país y aquí me quedé. Fundé una empresa de construcción, tuve varios negocios, e incluso hice una película. Con la constructora, Casasuertes, desde 2012 hasta 2018 nos dedicamos fundamentalmente a proyectos industriales, energía solar y a oportunidades industriales que había en ese momento, y en 2018, cuando tenía capital generado para poder hacerlo, empecé como desarrollador de proyectos de viviendas. En la actualidad el 90% de la facturación ya es de proyectos propios. Ahora mismo tenemos 190 viviendas de desarrollo propio.
  • ¿Tiene socios en Casasuertes SAS?
  • Ahora estoy solo. Empecé con varios socios españoles, pero fui comprando sus participaciones y ahora soy el propietario único.
  • ¿En Galicia tuvo experiencia en obra pública o también en edificación y en el sector residencial?
  • En obra pública. Fui delegado en Galicia de una constructora del País Vasco, de San Sebastián, que se llamaba Construcciones Galdiano. Estuve en ese cargo hasta el año 2012. Con ellos hice bastante obra pública, como en el puerto deportivo de Muxía, en varias obras del Plan E, en Arteixo, y en los polígonos industriales de Vío (A Coruña) y Zas (A Coruña).
  • ¿En la República Dominicana es propietario de más empresas, a parte de la promotora y constructora?
  • Sí, aquí estoy con más negocios. Tengo unas 14 empresas en total, vinculadas a los desarrollos de viviendas. Por ejemplo, ahora estoy con un desarrollo de 120 viviendas en Punta Cana y con otro de 45 en Santo Domingo, y son dos empresas diferentes. En cada uno actúa una sociedad. Hace unos años tuve también una promotora audiovisual, en la que yo era socio, e hicimos una película en coproducción con la Televisión de Galicia. Fue el único negocio no vinculado a la construcción que he tenido en este país.

Imagen para comercialización de viviendas de Casasuertes

  • País en el que lleva ya trece años...
  • Si, en septiembre cumplí trece años aquí. Soy también miembro del CRE, del Consejo de Residentes Españoles en República Dominicana, en el que llevo diez años, aunque ahora estoy finalizando período y no me presentaré de nuevo.
  • ¿En este tiempo ha notado mucho crecimiento y mejoría del país?
  • No se parece al país que vi cuando llegué. Su economía crece por encima del 5% anual, lo que ha permitido duplicar el PIB en poco tiempo, y eso se nota en todo: en el parque móvil, en la vivienda, en el poder adquisitivo... Cuando llegué un albañil empleado en mi empresa estaba en un salario de 300 dólares y hoy anda por encima de 1.000. En trece años, no es un incremento salarial pequeño...
  • ¿Ha llevado personal desde Galicia para sus obras?
  • No, nuestra empresa tiene bordada la bandera española en las camisas, pero el único español soy yo. Aquí la mano de obra es entre dominicana y haitiana. Hace años, por una cuestión de pobreza, los haitianos encontraron una buena salida en el sector de la construcción de República Dominicana, sobre todo en la parte gris de los trabajos que fueron abandonando los dominicanos. Hoy en día son profesionales muy bien pagados. En la parte de instalaciones hay más dominicanos y también algunas empresas españolas, sobre todo en carpintería, cocinas, aluminio... Hay algunas de España, aunque el mercado local es fuerte.

Promoción Downtown Sands en Punta Cana

  • ¿En general, ahí existe menos tecnificación en la construcción en comparación con España?
  • Aquí se aplica una normativa antisísmica desde hace más de 20 años. Entonces, una estructura de España aquí se multiplica por 2,5. Es decir, son mucho más robustas, completas y sobrecalculadas. De hecho, una estructura que en España no pasa del 30% del coste total de un edificio, aquí llega a representar el 50%. En esa parte, por las necesidades y exigencias propias del entorno, es mejor la construcción en República Dominicana. Y en todo lo que tiene que ver con acabados y terminaciones, lógicamente es mucho mejor España, por la calidad de los materiales. También es cierto que el europeo no cambia tan a menudo de casa; se hacen edificaciones para toda la vida. Y sin embargo el dominicano es muy americano en ese sentido, y cada cinco años o poco más cambia de residencia. Por eso está dispuesto a pagar menos y le exige menos a la vivienda, porque en cierto modo es un bien “de usar y tirar”, por los frecuentes cambios. Ese podría ser el resumen del sector en este país.
  • ¿En el mercado inmobilario, de dónde procede la demanda?
  • La demanda se puede dividir en tres partes. La economía dominicana es muy desconocida en el exterior, pero es muy dinámica; hay minería, agricultura, sector textil, 52 zonas francas en las que se produce de todo, es el segundo país del mundo fabricante de consumibles sanitarios... Todo esto genera un ecosistema empresarial propio, que no depende del turismo y de la inversión extranjera. De ahí que el primer demandante de vivienda nueva es la población local; el segundo los dominicanos del exterior, con unas remesas que en octubre de este año iban por los 10.000 millonesde dólares y que en muchos casos no son para ayudar a las familias sino para invertir; y en el tercer grupo de compradores están los extranjeros que vienen a invertir a la República Dominicana. Y entre éstos pondría a Estados Unidos y Canadá en primer lugar. Europa era la primera antes de la pandemia, pero creo que desde entonces Argentina y Colombia la han superado. Entre los europeos sigue estando España por delante. En los dos últimos años el éxodo de capital español hacia aquí, al igual que hacia Singapur y Emiratos Árabes, está en pleno crecimiento. A mí me llama la atención que en Casasuertes antes atendíamos a grandes capitales, mientras que ahora ves pequeños ahorradores que buscan comprar aquí su apartamento. Y creo que eso viene por los problemas estructurales que hay en España; no sé si fundadamente o no, la gente le tiene miedo a ese sistema y trata de buscar otra canasta para sus ahorros e inversiones.

Urbanización Downtown Sands promovida por Casasuertes

  • ¿Hay muchos gallegos entre los inversores?
  • Sí, hay bastantes gallegos y asturianos, aunque lógicamente Madrid se lleva la palma.
  • ¿En las promociones que realizan sus empresas, también predomina el perfil de compradores dominicanos?
  • En la de Santo Domingo predomina el comprador local, y en las de Playa Nueva Romana y Punta Cana, el inversor extranjero.
  • ¿En la República Dominicana es muy caro el precio de la vivienda, por efecto del turismo?
  • Bueno, hay grados. En Punta Cana te puedes encontrar viviendas desde 1.000 dólares el metro cuadrado hasta 6.000. Nuestros desarrollos normalmente están en el rango medio, es decir que buscamos ubicaciones que permitan realizar las ventas sobre los 3.000 dólares el metro cuadrado. Y en Santo Domingo se puede encontrar algo razonable entre 1.500 y 6.000 dólares el metro cuadrado, dependiendo de las zonas, claro.
  • ¿Punta Cana continúa siendo la zona VIP?
  • Por excelencia, mucho antes de Punta Cana estaba Casa de Campo, que es de las zonas más caras del país. Después está Amanera, en Río San Juan, que es un complejo de villas en el que ya estamos hablando del airbnb a 9.000 dólares la noche... Ahí va Mikel Jordan a jugar al golf. Después estarían otro tipo de urbanizaciones, como Cap Cana, Punta Cana Resort y algo más rezagada Playa Nueva Romana. Lo siguiente puede ser la Punta Cana que conocemos los españoles. Y luego hay otras zonas desarrollándose como Miches y Cabo Rojo. Miches está a 100 kilómetros de Punta Cana y se va a un turismo de súper lujo; ahí está muy fuerte del Grupo Cisneros. Y Cabo Rojo, que se localiza al sur, casi en la frontera, es una apuesta del Gobierno, aunque algo arriesgada, y dirigida al turismo de cruceros. Este año al parecer están previstos 6 millones de cruceristas que se vienen al país. Están llegando los cruceros de Virgin para Puerto Plata, y también están llegando MSC, Costa Cruceros... Hay una oferta increíble.

Promoción ya finalizada Vista Marina Residences

  • Para finalizar, ¿usted viene con mucha frecuencia a Galicia?
  • Voy tres o cuatro veces al año. Y hay tiempo también para seguir al Deportivo; en unos días iré a Galicia y ya tengo entradas para ver dos partidos. A Fernando Vidal, que fue presidente y es un buen amigo mío, le digo la fecha en la que voy y ya tengo el asiento guardado en Riazor. Hay un grupo de amigos que vivimos en República Dominicana y que en abril siempre hacemos un viaje para ver algún partido del Depor. Compramos el billete del vuelo con varios meses de antelación y reservamos un palco para estar ocho o diez amigos que vamos desde aquí. Volamos juntos a Galicia y regresamos juntos, porque vamos exprofeso para ver el partido. Para eso ya hay que ser muy fanáticos.
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