Asia
ÓSCAR BRUZÓN BARRERAS - INDIA

Entrenador del East Bengal, licenciado en Administración y Dirección de Empresas, MBA y ex director de banca
“Fui el primer entrenador español en llegar a la India; lo que ha avanzado el país, a todos los niveles de la sociedad, en los 15 años desde que llegué aquí es bestial”
Texto: Javier de Francisco ©
En el palmarés del ex futbolista vigués Óscar Bruzón figuran doce títulos conseguidos como entrenador -entre ellos seis ligas- en Bangladesh y varios subcampeonatos en la India, los más recientes con su club actual, el East Bengal de Calcuta. Es el técnico que, hace 15 años, inició la saga y popularidad de los españoles en los banquillos de la SuperLeague de la India: “Fui el primer entrenador español que tuvo la oportunidad de entrenar a un equipo indio, en lo que era anteriormente la I-League”, recuerda de su llegada al Mumbai FC con el ex madridista Nicolás Anelka para dirigir el equipo. Tres meses antes venía de ejercer como ayudante de Fernando Vázquez en el RCD Mallorca. En Asia, el bagaje de Óscar Bruzón incluye su paso por uno de los clubes hegemónicos de Maldivas, el New Radiant, y seis exitosas temporadas en el Bashundhara Kings de Bangladesh. En la temporada actual ya ha situado al East Bengal como primer líder de la recién iniciada SuperLeague, y en diciembre como finalista de la Super Copa del país.
La biografía del entrenador vigués, que se inició en la base del Areosa y del Celta, se desmarca de los modelos más repetidos en el mundo del fútbol. Y ya desde la etapa de jugador. Una grave lesión, que le hizo pasar dos veces por el quirófano, forzó su retirada con tan sólo 24 años de edad, y tras dos ascensos históricos a Segunda División A separados por 2.150 kilómetros: el primero con el Universidad de Las Palmas y el segundo con el Pontevedra CF. La segunda ruptura con los clichés llegó cuando en plena carrera profesional en el sector de la banca dejó todo atrás para centrarse de lleno en la faceta de entrenador, cambiando estabilidad por vértigo y aventura: “Cogí la fase ascendente de banca, en una época muy fácil, de dar mucho producto y facilidades a los clientes... En el momento en el que se endureció el mercado y las condiciones, cuando me empezaron a decir saca el látigo, ahí fue cuando me dije que yo no estoy para esto. Eso me ayudó a tomar la decisión” de aceptar la primera llamada del fútbol profesional.

El staff del East Bengal con Óscar Bruzón en el centro
Acaba de comenzar la SuperLeague, pero tu equipo ya ha dado una excelente imagen en los dos torneos que inician la temporada de fútbol en la India. ¿Es el comienzo que esperabas?
En esta parte del sur de Asia, antes del inicio de la liga siempre se hacen unos torneos preparatorios. Se suele jugar una competición de Copa, que sirve además de pretemporada y preparación de todos los equipos. Este año hemos jugado dos torneos importantes, la Durand Cup y el IFA Shield, en ambos casos con mucha mejora sobre la temporada anterior. En la Durand Cup llegamos a la semifinal y en el IFA Shield perdimos en la final. Además, en diciembre se jugó la Supercopa, que da plaza para la Champions League de Asia, y habiendo sido los mejores en la final, perdimos por penalties. Así que, hemos estado muy bien desde el punto de vista del rendimiento, pero desafortunadamente dejamos escapar dos torneos en la tanda de penalties de la final.
Y ahora llega la liga, que es una competición corta, con sólo 14 equipos. ¿Esa es su mayor dificultad?
Coincide que estamos en una etapa de transición. La Federación India y los equipos de la SuperLiga llevamos 15 años con una liga cerrada y franquiciada, con un patrocinador principal que se llama Reliance. El acuerdo entre la Federación y el productor de la competición, Reliance, venció este año. Y han gestionado mal la transición; en vez de haber renovado los acuerdos a finales de la temporada pasada, lo han dejado pasar. El acuerdo entre ambas partes finalizó el 15 de diciembre. Y después hay temas legales de la constitución de la FCC, que es una liga en la que no había ascensos ni descensos. Hay varias cosas que las han dejado pasar y no las han solucionado. Los equipos se pusieron en contra; ha afectado mucho a los derechos comerciales, a la producción de la liga y a los ingresos que tenían todas estas franquicias, con lo cual ha habido muchísima incertidumbre. Pero lo bueno es que se ha encontrado una solución, en negociaciones con los equipos y con la AFC (Confederación Asiática de Fútbol), que es nuestra confederación, y vamos a jugar una liga exprés de 14 equipos y a una sola vuelta. Eso supone que este año la liga va a ser de 13 partidos, así que cada derrota penalizará muchísimo.

Con parte de su staff actual
Vives tu segunda temporada en el East Bengal. ¿Es un club top en la India?
Lo intento resumir. Yo llegué a la India en 2011; fui el primer entrenador español que tuvo la oportunidad de entrenar a un equipo indio, en lo que era anteriormente la I-League. En 2013 es cuando se funda la SuperLeague y en ese año comencé como segundo entrenador. En esa temporada todos los entrenadores tenían que ser key coaching, es decir, parte comercial y que tuviesen muchísima visibilidad. Entonces yo ese año entré con Nicolás Anelka como entrenador asistente en el Mumbai City e hicimos muy buena temporada. A partir de ahí me fui a otros mercados. En concreto me fui a un mercado que es primo-hermano de la India, al de Bangladesh, en donde conseguí con un equipo de nueva generación, patrocinado por un inversor muy fuerte, clasificarnos para la Champions League de Asia e incluso llegar a ganar a los mejores equipos de la SuperLeague. Después de hacer allí seis años y de ganar doce títulos, entre ellos todas las ligas en las que estuve de entrenador, me llegó la oferta de East Bengal. Calcuta es una de las ciudades en las que la herencia británica es más plausible. En esta ciudad hay tres equipos históricos, que tienen más de cien años. Uno es el Mohun Bagan, que es en cierto modo el club de la ciudad de Calcuta. El segundo es East Bengal, vinculado a la gente que después de los problemas que hubo en Bangladesh tuvieron que salir de ese país; son hindús de Bangladesh, que hace más de cien años huyeron de Bangladesh y se establecieron en este estado, que es West Bengal. Y después hay un tercer club, que pertenece a la comunidad musulmana y que se llama Mohammedan. Centrándonos en la parte de nuestro equipo, es un club que cuando las cosas van bien podemos meter entre 50.000 y 60.000 seguidores en el estadio. Dan muchísima importancia a los derbis. Ganar un derbi es prácticamente más que ganar un título. East Bengal y Mohun Bagan son dos clubes grandes, históricos y con muchísima presencia y participación internacional en Asia.

Preparando la táctica de un partido durante un viaje
¿Cómo está siendo tu segundo año en el club? ¿Te exige aún más que el anterior?
Llegué el año pasado en la jornada 5, cuando el equipo había perdido los 5 partidos. En ese inicio de liga estaba otro entrenador español, Carles Cuadrat, de la escuela de Barcelona. No le salieron bien las cosas. Yo llegué a un equipo roto de resultados y anímicamente. A partir de ahí, en el primer mes aquí jugamos la primera fase de grupos del equivalente a la UEFA asiática, y logramos meternos en la fase final. Desde ahí el equipo empezó a tener más confianza. Sí que es verdad que cogí una plantilla muy descompensada, en la que no pude implementar un fútbol de dominio, sino un poco más reactivo y de salidas verticales. Pero el inversor, viendo el trabajo que hicimos el año pasado, ya que estuvimos hasta el final intentando meternos en los play-off por el título, valoró nuestra labor, decidió renovarnos y además darme mucho la batuta en cuanto a fichajes y a hacer en cierto modo el equipo a mi imagen y semejanza, y a implementar el modelo que me gusta. A pesar del comienzo con cinco partidos perdidos, en una liga de 24 encuentros, competimos hasta el final y nos quedamos fuera de entrar en play-off en la última jornada. Así que, lógicamente, cuando me dan la posibilidad de hacer el equipo de esa forma, renové en este club. El East Bengal es un club que históricamente suele estar peleando siempre por el título. Esta temporada ha comenzado muy bien; el equipo ya está con las grandes potencias indias, pero todavía estamos echando de menos llevarnos un título.

Con el también vigués Michel Salgado
¿Has logrado reunir una buena plantilla?
Este año tengo un equipo muy bueno. Está con nosotros un jugador español, Saúl Crespo, defensa que fichamos el año pasado. Me traje un brasileño que tuve anteriormente en el Bashundhara Kinds, y también hemos fichado a Youssef Ezzejjari, que es un español que ha sido máximo goleador varias temporadas en Asia. No ha estado en ligas mayores en Europa, pero es un chico que desde que se ha movido a ligas asiáticas, ha sido máximo goleador tanto en Indonesia como en Camboya y en Singapur. Lo llevo siguiendo desde hace muchos años y ese va a ser nuestro punta de referencia. A parte, como he dicho, tenemos a Miguel, que es un chico de 26 años que ha jugado en Serie A de Brasil y que es un poco el playmaker del equipo. Con Saúl en el medio campo, con Rashid, que es el capitán de la selección palestina, y atrás Kevin Sibille, que es un chico con pasado en el River Plate y en el Valencia, y que iba en una carrera muy en ascenso en España. Yo sigo mucho la Primera RFEF, porque es un poco nuestro mercado natural, así que siempre que hay un jugador que destaca hacemos el seguimiento. Es muy difícil acceder a jugadores de Segunda A consolidados, y como siempre quiero gente de rendimiento, no voy a traer suplentes de Segunda; prefiero traerme jugadores de Primera RFEF con una temporada reciente buena. En resumen, hemos hecho un equipo competitivo: tengo tres jugadores indios de la selección nacional... Y con esos ingredientes vamos.
Y en el staff te acompaña otro gallego...
Sí, mi entrenador asistente es Adrián Rubio, un chico de Vigo que ha jugado en categorías inferiores del Celta y del Compostela, y que ha estado como segundo de Juanfran, el ex internacional del Celta. Conozco a Adrián del curso de entrenador en Galicia y en el momento en el que se quedó desvinculado de Juanfran se vino con nosotros; es una ayuda muy buena que tengo aquí. Tenemos también un preparador físico que lleva ocho años conmigo, Javier Sánchez Flores, que es doctor en Preparación Física. Son los tres puestos del staff en los que estamos españoles. En el staff también contamos con otros integrantes, un videoanalista, un entrenador de porteros, dos fisios y médico, que son de nacionalidad india.

Dirigiendo un entrenamiento con Adrián Rubio
En la plantilla del East Bengal sorprende que hay pocos jugadores extranjeros. ¿Cuál es el motivo?
Cuando juegas una competición internacional de la AFC (Confederación Asiática de Fútbol), que hay tres -la Champions League 1 y 2 y la Challengue League), permite un uso ilimitado de extranjeros. Esto está promovido por Arabia y por el Golfo, y con el Mundialito de Clubes, porque quieren subir el nivel, y con jugadores locales es mucho más difícil. Sin embargo, en las competiciones nacionales hay todo tipo de casos en Asia. En Indonesia es ilimitado el número de extranjeros, en Qatar también, pero en la India quieren proteger la selección y el mercado local, con lo cual existe una limitación. Podemos registrar seis extranjeros en la plantilla, pero sólo podemos utilizar cuatro en el campo; dos tienen que estar en el banquillo. Los puedo rotar en el partido, pero tengo la limitación de que en el campo sólo puede haber cuatro extranjeros; y registrados con la plantilla sólo seis. Todo esto es para proteger a la selección y para proteger toda la inversión que hay en la India alrededor de este deporte, y que está centrada en desarrollar el fútbol local.
¿Y los jugadores locales dan nivel suficiente?
Primero, la India tiene 1.400 millones de habitantes, y sólo somos 14 equipos, en los que tiene que haber 7 jugadores locales en el campo. Si multiplicamos 14x7, nos salen 98 futbolistas. Es decir, en la liga están jugando los mejores del país. Así que, acotando de esta manera nos da que los 100 mejores jugadores de un mercado tan grande como la India, son buenos futbolistas. En los últimos años, y a raíz de toda esta inversión, la selección nacional lo hizo muy bien; llegó a subir por encima del puesto 100 de FIFA. Aquí tienen un programa a 2030, con el que se querían clasificar para el Mundial. Pero no ha habido tiempo para ello; 15 años de inversión no les han llegado para eso, así que ahora la idea es jugar un Mundial en 15 ó 20 años. Falta mucho camino, y esa es una misión que tenemos todos los entrenadores internacionales para ayudar a desarrollar a los jugadores indios. Volviendo a tu pregunta, ya he comentado que tengo tres o cuatro internacionales; voy alternando jugadores en la selección, y son de nivel.

En el saludo entre entrenadores en la Durand Cup, con Molina
Eres un entrenador muy conocido en la India, pero mucho menos en España. ¿El fútbol español se olvida de los profesionales que estáis en otras ligas? ¿No os dan oportunidades para regresar?
Esta es una pregunta que me hacen mis amigos y la gente más cercana. En Galicia siempre me preguntan: “¿Y cuándo vuelves a España?”. Es una pregunta que me llega mucho. Y la respuesta tiene que ser que yo, con la dimensión de los proyectos que llevo aquí, estando en una liga puntera, económicamente con un contrato importante, jugando competiciones internacionales, ¿cuál sería la comparación mía en España? Eso es algo que no puedo responder yo. Irme de nuevo a España, empezar supongamos que en un Primera RFEF, volver a exponerme cuando ya tengo más de 15 años como entrenador profesional, reducir la cuantía económica... ¿Todo eso me compensa? Yo creo que la respuesta es claramente un no. Al menos hasta el momento en el que por un tema de conciliación familiar prefiera regresar a España. A mí me encantaría volver a España, pero profesionalmente la dimensión de mis proyectos aquí no tiene nada que ver en absoluto con la de los proyectos que podría tener en España.
Y con esa trayectoria en Asia, ¿por qué no surgen ofertas importantes para entrenar en Primera RFEF o en Segunda?
Bueno, las he recibido. No me voy a mandar ningún brindis al sol; de Primera RFEF he recibido muchas veces interés, pero cuando te vas a la parte económica te das cuenta de que tienes que sacrificar por cuatro la cuantía del contrato. Entonces vuelvo a lo mismo, llevo tanto tiempo como entrenador profesional que no compensaría ese cambio. Jugármela estaría bien y sería muy bonito, pero es un movimiento de riesgo. Por lo que he dicho, porque económicamente no me compensa, porque éste es un escaparate muy grande, porque también recibo ofertas importantes de mercados asiáticos: la SuperLeague es una liga que está muy bien considerada en Asia, y tengo una salida natural a mercados como Tailandia, Australia, Indonesia... Por eso la mente y la forma de llevar mi carrera la tengo aquí, salvo que por un tema de conciliación familiar tenga que salir a España.

En el Mumbai City con Nicolas Anelka
¿Desde el fútbol de la India también es posible dar el salto a ligas en auge como las de Japón y China?
Eso ya sería el siguiente paso. Aquí está todo muy categorizado. Antes comenté el escaparate de las competiciones internacionales, de la Champions League -1 y 2- y de la Challengue League; éstas tres competiciones no van en el mismo formato que en Europa. Aquí hay países de Champions League 1 ó 2; va todo por coeficiente. Es decir, un país como India no accede a la Champions League 1 hasta que en la Champions League 2 el coeficiente de los equipos indios que participan sea capaz de alcanzar el nivel para estar en la 1. Por eso, como he dicho, mi salida natural son mercados de clase media-alta de Asia, y es mucho más difícil para mí acceder a un mercado como Arabia Saudí, Qatar, Japón, China... en los que ya vemos los nombres que se llevan. Es gente con muchísima experiencia, con selecciones, con Mundiales, y a mí para todo eso me faltan algunos pasos.
En tu etapa en la cantera del Celta, ¿has entrenado a jugadores que han llegado al primer equipo?
No, de mis jugadores no, porque no he estado en los años de mayor apuesta por la cantera. He estado en 2008 y en 2009. Esa apuesta ha sido posterior. Pero sí que tengo muchos compañeros, como De Dios, Jorge, Luismi, Salva... En mi etapa de jugador llegué a debutar en un partido con el Celta. Y de mi etapa en el Celta B sí que hubo jugadores que subieron al primer equipo. Yo me fui cedido al Universidad de Las Palmas, que llegamos a jugar en Segunda A. Allí me convertí en un jugador importante, pero luego llegó una lesión. Después me fui al Pontevedra, en donde creo que fui uno de los jugadores clave del proyecto de Nino Mirón, incluso metiendo al club en un ascenso histórico, ya que hacía 30 ó 40 años que no jugaba en Segunda A, y lo conseguimos. Pero volví a caer lesionado y con 24 años tuve que dejar el fútbol. Entonces me centré totalmente en acabar mis estudios; soy licenciado en Administración y Dirección de Empresas, tengo un MBA, llegué a trabajar llevando una oficina de un banco tanto en A Coruña como en Vigo y con 32 años, cuando acabé el UEFA Pro, fue cuando decidí dar el paso de los banquillos, estando muy bien asentado en Vigo y con un buen trabajo. Tal vez me vino por la frustración de haberme lesionado y de no haber tenido la carrera de futbolista que hubiese deseado. Empecé entrenando en la base del Areosa, seguí con el Celta y a partir de ahí fui el primer entrenador español que vino a la India, hasta llegar al número de profesionales de España que hay actualmente en este país.

Óscar Bruzón con Roberto Carlos en la etapa en el Mumbai City
¿Qué lesión truncó tu carrera como jugador?
Osteopatía de pubis con dos operaciones; la primera en Las Palmas y la segunda al llegar a Pontevedra. Seguí tirando, pero cuando me di cuenta de que mi cuerpo no daba para más, lo mejor que pude hacer fue retirarme, e incluso teniendo ofertas de equipos como el Numancia para continuar mi carrera. Pero no confiaba en mi estado físico; ya estaba en tercero de Administración y Dirección de Empresas, y decidí seguir ese camino que me llevó a trabajar en el Banco de Santander, en el Banco Pastor y a llevar una oficina de una caja de ahorros en Vigo hasta el momento en el que acabé el nivel 3 de entrenador y dar este paso del cual no me arrepentiré nunca.
¿En qué posición jugabas?
Hasta antes de la lesión era un jugador muy rápido de banda, pero con las operaciones de osteopatía de pubis acabé jugando de medio centro, al perder ese punto de velocidad, hasta que decidí retirarme. Me retiré en el 2001; dejé el fútbol de lado, pero eso sí, en mi cabeza continuó, primero haciendo el curso de entrenador casi como hobby de mi actividad principal, que era la banca. Como he dicho, empecé llevando a chavales del Areosa, con Guille Troncoso y otros compañeros. Del Areosa me llamó el Celta, empecé a darle más seriedad a la idea de entrenar, seguí haciendo el curso de entrenador y avanzando en el Celta, y cuando me saqué el nivel 3, el UEFA Pro, surgió la oferta de irme a la India, y claro que tomé una decisión arriesgada. Pero también tengo que decir que todos los que me decían que estaba loco, teniendo una situación laboral estable en la banca, años después me decían ojalá yo pudiese hacer eso también, que bien hiciste... Así que desde fuera también fue cambiando la percepción.

Óscar Bruzón con Adrián Rubio
Es que además el sector de la banca empeoró laboralmente por las presiones comerciales y otros cambios...
No me quiero poner una medalla, pero cogí la fase ascendente de banca, en una época muy fácil, de dar mucho producto y facilidades a los clientes. Abrí una oficina de una caja en Vigo, y en el momento en el que se endureció el mercado y las condiciones, con toda esa gente que me había ayudado a poner la oficina en volumen, cuando me empezaron a decir saca el látigo, ahí fue cuando me dije que yo no estoy para esto. Eso también me ayudó a tomar la decisión que tomé.
¿En Calcuta te acompaña tu familia?
Sí, estoy con mi mujer, con mi hija y con mi suegra. Mi mujer es ucraniana; nos conocimos en el primer proyecto que tuve en la India, en Goa. Desde ahí llevamos muchos años juntos y tenemos una hija de dos años y medio.
¿Es muy estresante vivir en una ciudad con más de 20 millones de habitantes?
Sí, sí. Pero a ver, Calcuta es una ciudad súper moderna. La zona en la que estamos, que es New Town, es la zona de desarrollo de la ciudad. Es el núcleo de tecnología, la propiedad privada es increíble... hay muchísimo dinero en la India. Lo que ha avanzado la India en los 15 años desde que llegué aquí, a todos los niveles de la sociedad, es bestial. Por supuesto que sigue habiendo esa parte más necesitada, esas zonas de la ciudad más de slums. No hay ningún problema de seguridad, pero si que puedes encontrar lugares con muchísima densidad de población, más sucios y demás. Nosotros por fortuna vivimos en un complejo en el que estamos casi todos los internacionales, en un condominio que está muy bien. Tenemos una base en un hotel de cinco estrellas que está justo en frente de nuestras viviendas. A nivel de clubes, con la inversión que hay, no nos podemos quejar. Vivimos muy bien.

¿Quién es el inversor del East Bengal?
El inversor es la segunda o la tercera empresa más potente de West Bengal, de este estado. Es un grupo multi industrial; tienen una parte de real state, de suelo inmobiliario, y otras de inversiones industriales, de comidas y de otros sectores. Se llama Emami y es un inversor con mucha fuerza, con mucha visibilidad y muy comprometido con llevar a East Bengal otra vez a esos años de gloria. El club es un equipo histórico de la India: el que ha jugado más veces competición internacional, junto con Mohun Bagan, el que tiene mayor registro de títulos nacionales.
En un país de grandes distancias, ¿tenéis desplazamientos muy largos en la liga?
Sí, sí, hay muchas distancias, aunque al hacerlo todo en avión no se percibe tanto. Sí que es cierto que tenemos vuelos de casi tres horas, cuando vamos al sur de la India, pero tratan de hacerlo lo más cómodo posible. Viajamos lo normal, el día antes del partido, dormimos en destino, jugamos y casi siempre regresamos al día siguiente.
¿Los campos de juego y de entrenamiento son de primer nivel? ¿Hay buenas infraestructuras deportivas?
Aquí se ha jugado el Mundial Sub-17 en el año 2017. Y en ese momento ha habido un cambio de infraestructuras tremendo. Nuestro campo se llama Salt Lake Stadium, y creo que está entre los tres o cuatro del mundo con mayor capacidad. Llegó a meter 120.000 espectadores en uno de los derbis hace ya algunos años. Hoy lógicamente ya hay mayor control de seguridad y en los derbis puede haber entre 70.000 y 80.000 personas.

¿Y para entrenar hay también comodidades?
Sí, los campos de entrenamiento son muy buenos. Nosotros tenemos nuestro propio campo. Los tres equipos de Calcuta, cada uno tiene su base y su campo. Todo esto está en el Maidan, que es la zona centro, y nos encontramos a media hora de los lugares más céntricos de Calcuta. Cerca de nuestro estadio hay tres campos de entrenamiento y cada uno de los clubes de la ciudad utiliza uno. Están muy bien, muy cuidados... Y nada tiene que ver con la India que conocí al principio, cuando se jugaba en campos peores, con partidos mucho más físicos, de transiciones, más para jugadores africanos. Ahora con todo este legado de internacionales y de españoles se trata de cuidar muchísimo más la infraestructura. Esa es la parte buena. Y la parte mala es que en el dinero de los clubes y de los inversores todavía no entienden que tienen que meter mucho más en categorías inferiores y en desarrollar las competiciones desde abajo. Aquí lo que se quiere es visibilidad inmediata, resultados del primer equipo, y todavía no se han dado cuenta de que para desarrollar el fútbol indio deberían de pensar un poco más en la base.

























